El 16 de octubre 2020 Nicolás Albertoni, luego de su pasaje por los EEUU, asumió el rol de Secretario General de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande -puesto de relevancia en CTM-; sería un nexo entre la delegación uruguaya y la argentina.
El joven profesional planeaba revolucionar la represa; sus antecedentes (aunque desconocidos para una empresa hidroeléctrica) eran, por lo menos interesantes.
Al asumir expresó que su idea era «trabajar dentro de la eficiencia y transparencia que el gobierno nacional viene impulsando, y en generar oportunidades y desarrollo para Salto Grande y la región» (sic).
Resulta con meridiana claridad, que Albertoni se había trazados objetivos loables, pregonanando su discurso a la par de un gran lobista.
El transcurso del tiempo lo encuentra a Albertoni en el Ministerio de Relaciones Exteriores, de vicecanciller de la República.
Entonces, es momento de valorar su actuación en CTM, y considerar si ha cumplido sus objetivos.
Nuestra pregunta resulta ser, Albertoni cumplió con lo que dijo? qué hizo Albertoni? qué le dejó a Salto y a la región en estos 2 años?
La respuesta solo encuentra vacíos, silencios, dudas.
Lo que si esta claro que Albertoni si ha solucionado su situación laboral y en 2 años cobro 6 millones de pesos.
Albertoni ingresó a Salto Grande sometido a un régimen jurídico a razón de particular confianza política y en tal sentido su régimen es reglado; sin embargo, lo que es seguro, es que Nicolás Albertoni procura su efectividad en CTM.
Si lector, leyó bien, busca ser un funcionario in eternum de CTM, atornillado a la silla, soldado a las turbinas o como usted quiera llamarlo o imaginarlo…
Albertoni, ha actuado pensando en pro de su situación laboral, dejando enterrado su lobismo y la búsqueda de objetivos para los ciudadanos, como manifestó al momento de su asunción.
Creemos que en un Departamento donde hay más de miles de desocupados, no debió Albertoni tener el tupé de al momento de ser designado vice canciller de la república -el 21 de diciembre de 2022 – solicitar la «reserva» del cargo en CTM.
La reserva del cargo es una manifestación de voluntad del funcionario Albertoni arguyendo que, una vez deje de ocupar el cargo actual, desea volver a su cargo en CTM.
Si Albertoni, por particular confianza o cuota política, es designado en el Ministerio de Relaciones Exteriores, lo correcto sería dejar de tener vínculo alguno con CTM, cuestión que no ocurre con Albertoni, ya que, si no cumple las metas trazadas al asumir en el Ministerio de Relaciones Exteriores y lo cesan, el funcionario tiene reservado su cargo en CTM.
No puede actuar responsablemente en el actual cargo, quien, por otro lado tiene asegurado su cargo en CTM, ya que, en caso de que no se cumplan las metas, su situación laboral se encuentra reservada en CTM, órgano que lo recibiría en virtud de la aceptación de la reserva del cargo.
Filosóficamente, el derecho, la lealtad, la probidad, la ética que regula la actuacion de los funcionarios públicos y de la gente, se vio aplastada por hechos de absoluta imprudencia de Albertoni.
No puede el vice canciller de la República reservar el cargo en CTM, ello es intrínsecamente inmoral.
Tenía la necesidad económica Albertoni, de usar lo peor de la politica para quedarse soldado en ese trabajo? No sería bueno que hubiese pedido la renuncia y dar posibilidad a gente nueva que quiera trabajar? Por qué tanta voracidad de trabajar en CTM con tal currículum vitae? Eso es legal?
De lo que si estamos seguros, es que su conducta no fue ética.
Albertoni no cobra dos sueldos, Albertoni tiene asegurado un trabajo por medio de una reserva. Lo que transforma a su conducta en cuestionable desde cualquier punto de vista.
Federico Giovanoni
Director
