Un nuevo capítulo tiene la gestión de Germán Cardoso en el Ministerio de Turismo (Mintur), jerarca perteneciente al Partido Colorado que nombró el presidente Luis Lacalle Pou y que terminó con una renuncia poco tiempo después porque en pandemia, donde no hubo turismo porque las fronteras estaban cerradas y la movilidad reducida, contrató los servicios de cartelería de la empresa Netcom por varios millones de pesos. Los hechos llevados adelante durante el período del jerarca colorado derivaron en el inicio de una investigación a nivel parlamentario, una demanda penal y en una causa en la Justicia civil, tras una demanda iniciada por la propia empresa de publicidad Netcom. Recientemente la Justicia condenó al Ministerio de Turismo a saldar una deuda millonaria a esta contratada por Germán Cardoso. Los uruguayos con nuestros impuestos deberemos pagar a Netcom $ 18 millones más los reajustes desde diciembre de 2022 por no abonar los servicios que contrató.
En la causa, Netcom aseguró que el Mintur no le pagó servicios que contrató, claro porque los hechos de dudosa transparencia fueron denunciados por el entonces director de Turismo, Martín Pérez Banchero, también del partido colorado que, hay que reconocerlo, le cortó la fiesta al jerarca. Según declaró Pérez Banchero a Búsqueda en agosto de 2021, el ministro decidió echarlo porque se negó a firmar la contratación de Netcom.
Esto que no es un hecho menor pero que no ha tenido demasiada trascendencia en los grandes medios de comunicación. Además, hay que sopesarlo en la realidad del turismo a nivel nacional y también en nuestro departamento (Salto) porque ocupados en estos temas y en la constante crítica al Frente Amplio no han avanzado en las grandes definiciones que pesan sobre el desarrollo turístico de nuestro país y, los anuncios con bombos y platillos, de inversión en el Destino Termas se han visto reducidos a… realmente no hay nada serio que pueda mencionar. Quizá la única intervención genuina haya sido la realización de Termatalia con un costo superior a los 70 mil dólares que no dejó resultados para el departamento.
Veamos otro aspecto que vale mencionar, es que el actual gobierno hizo desaparecer el programa Turismo Social y eso, no sólo significa dejar a miles de compatriotas sin la posibilidad de ejercer el turismo como un derecho (lo cual ya es mucho) sino que también implica menos movimiento turístico en localidades que estaban comenzado a desarrollarse en el sector. Un punto geográfico concreto y cercano es pueblo Belén que recibía excursiones que venían a Termas del Arapey o la Colonia Osimani que se incorporó tiempo después. Además, los viajes de Turismo Social se realizaban en temporada baja lo cual era una buena oportunidad para el hotelero o el gastronómico cuando la afluencia de pública era menor. Marco este aspecto económico porque la concepción del gobierno es del menor beneficio para los más humildes, y claro si se recorta en vivienda, salud y educación cuestionarle que también recorte turismo creo que hasta puede ser considerado una falta de tiempo. Pero batallar con la idea de que sólo aquel que tiene una remuneración acorde puede viajar y disfrutar es dejar sin posibilidades al que también trabaja pero su nivel salarial solo le permite subsistir olvidando, que el turismo es un Derecho Humano.
Estamos en tiempo de decidir. Hay que decidir que se tome en serio la política de turismo.
Seguimos pagando (Por María Noel Rodríguez)
