Más allá de la próxima elección (Por la edil Luciana Gallino Garaventa)

Todavía no conocemos la fecha de las próximas elecciones juveniles de los partidos políticos. Sin embargo, quienes vivimos la política con vocación de servicio sabemos que este es el momento en el que comienzan a surgir las ideas, los proyectos y las preguntas sobre qué dirigentes necesita el Uruguay del futuro.

Muchas veces, cuando se habla de elecciones juveniles, la atención se centra en quién encabezará una lista o qué sector obtendrá más representación. Pero, para mí, el verdadero valor de esta instancia es otro. Las elecciones juveniles representan la oportunidad de formar nuevos dirigentes, de renovar ideas y de demostrar que la política también puede construirse desde la preparación, el compromiso y la vocación de servicio.

Siempre admiré a quienes fueron capaces de pensar más allá de su tiempo. José Batlle y Ordóñez impulsó transformaciones que marcaron para siempre la historia del Uruguay. Julio María Sanguinetti asumió la responsabilidad de fortalecer la democracia y las instituciones en un momento decisivo para el país. Desde otra tradición política, dirigentes del Partido Nacional también dejaron su huella impulsando proyectos con una visión de largo plazo. Más allá de las diferencias partidarias, todos compartieron una misma enseñanza: la política no puede limitarse a resolver el presente; debe construir el futuro.

Esa es la política en la que creo.

Tengo 19 años, soy edil departamental, pero antes que nada soy una ciudadana salteña. Camino las mismas calles que recorren mis vecinos, viajo en ómnibus, converso con estudiantes, trabajadores, comerciantes y jubilados que, todos los días, me acercan sus preocupaciones y también sus sueños para nuestro departamento. Esa cercanía me recuerda que la política no se ejerce únicamente desde un escritorio o una banca; se ejerce estando cerca de la gente.

Quienes asumimos una responsabilidad pública no llegamos para ser privilegiados. Llegamos para servir. Somos servidores públicos y nuestra principal obligación es escuchar, representar y trabajar con honestidad para mejorar la calidad de vida de quienes confiaron en nosotros.

Cada ciudadano tiene el derecho de sacar sus propias conclusiones sobre las distintas administraciones que ha tenido Salto. La democracia consiste, justamente, en respetar esas miradas. Pero también creo que debemos tener la capacidad de valorar todo aquello que contribuya al crecimiento del departamento. Hoy muchos salteños observan obras y acciones que generan expectativas sobre el futuro. El tiempo será quien permita evaluar cada gestión, pero siempre será positivo que cada paso dado tenga como objetivo mejorar la vida de la gente.

Los jóvenes tenemos una enorme responsabilidad en ese proceso. No alcanza con señalar los problemas desde afuera; debemos involucrarnos, estudiar, prepararnos y asumir el desafío de aportar soluciones. La política necesita una juventud comprometida, con formación, respeto por las instituciones y capacidad para dialogar incluso con quienes piensan distinto.

Por eso considero que las próximas elecciones juveniles tienen un significado que va mucho más allá de una competencia interna. Son una oportunidad para demostrar que existe una generación dispuesta a asumir responsabilidades con seriedad, humildad y compromiso.

Estoy convencida de que Salto tiene un enorme potencial. Dependerá de nosotros transformarlo en oportunidades, dejando de lado las diferencias cuando sea necesario y poniendo siempre a las personas en el centro de cada decisión.

No creo en la política del privilegio. Creo en la política del servicio. Creo en una política cercana, que escuche, que construya y que mire más allá de la próxima elección. Porque los cargos son pasajeros, pero las decisiones que tomamos hoy pueden cambiar el futuro de una generación entera.

Edil Departamental Coalición Republicana

Luciana Gallino Garaventa