La última dictadura civil-militar que sufrió Uruguay tuvo una característica que tal vez
sorprendería a los grandes dictadores de la historia universal. Los diferentes dictadores se
esforzaron en cubrir sus actos más aberrantes bajo un manto de supuesta “legalidad”; así
fue que festejaban días Patrios que tenían a la democracia y a la libertad como bandera,
llamaron a un plebiscito e interpretaban las leyes existentes para “justificar” crímenes
contra los Derechos Humanos y la Constitución.
Las Juntas Departamentales no fueron la excepción, las que fueron intervenidas,
rebautizadas y formadas por “legisladores” nombrados a dedo. Curioso es que el actual
presidente de la Junta Departamental, el Sr. Gonzalo Rodríguez, fue el solicitante de que los
nombres de los interventores cómplices de la dictadura fueran nuevamente expuestos en
la Junta (ya que fueron sacadas por solicitud de ediles de su propio partido años antes). Digo
“curioso” ya que en las jornadas del miércoles y jueves el señor Rodríguez fue protagonista
de una de los capítulos más totalitarios y autoritarios de la historia reciente de esta Junta
Departamental de Salto.
Bajo mis funciones como Edil, función que no se ejerce únicamente en el uso de la banca,
siento la necesidad y obligación de dar mi punto de vista y opinión sobre lo sucedido al
tratarse de un tema que atenta directamente sobre el interés de los representantes y
representados en la Junta.
Mi responsabilidad como Director de MEVIR y problemas de salud no me dejaron estar
presentes en ambas sesiones, pero las pude seguir por internet. La bancada del Frente
Amplio dejó sin apoyo político al Señor Intendente abandonando la sesión en el medio de
la votación, y dejando inconcluso un acto de expresión, censurando a las minorías y
oprimiendo las opiniones contrarias a la suya. El jueves, tal vez por un tirón de oreja del
cuasi emperador del Frente Amplio Andrés Lima, la mesa de la Junta cayó con una curiosa
disposición que daba por válida la votación que no había terminado. ¡Barbaridad! Un acto
de violación a los principios básicos de la democracia. ¿Qué pasaría si en cualquier elección
la Corte Electoral decidiera cortar o alargar el acto eleccionario en función de quién va
ganando o perdiendo? Una terrible falta de respeto a la democracia.
Exactamente en este momento, mientras que escribo este párrafo, estoy escuchando al Edil
Pablo Alves decir que le parece mala cosa que comparemos esta actitud totalitaria de la
Bancada del Frente Amplio con los años más oscuros. ¡Qué tupé! ¡Qué falta de
conocimiento histórico! La muerte de muchísimos mártires estudiantiles (tema que se
estaba debatiendo en la Junta en el momento en que Pablo Alves hizo la declaración) se dio
bajo la presidencia de Juan María Bordaberry, presidente electo tras la manipulación del
acto eleccionario por las mayorías de la época, ¡Qué casualidad! Manipulaciones parecidas
a las que el Frente Amplio hizo en esa misma sesión. Así que sí señor Edil Alves, la actitud
del Frente Amplio pasando por encima de las minorías es totalmente comparable a la época
de represión; y usted y todos sus compañeros de bancada están siendo cómplices de eso.
Wilson Ferreira nos enseñó que “con totalitarios nada”, por lo que mi temperamento me
hubiera exigido pararme e irme de una sesión que, más que un espacio democrático,
parecía un grupo de militantes sumisos a las disposiciones de Andrés Lima. Interpretaciones
traídas de los pelos, aplicaciones del artículo que declara un tema “suficientemente
debatido” y censura explícita a la intención de dar la opinión. Una falta de respeto a la
mayoría de los salteños que está representada por los ediles de la oposición.
De algunos brazos políticos de representantes departamentales no me extraña: aquellas
fuerzas políticas que no están acostumbradas a los parlamentos diversos y variado, y que
tienen como consigna la homogenización violenta y totalitaria de la sociedad bajo una
Dictadura adjetivada de manera decorosa. Pero si me extraña de aquellos sectores
frentistas que tienen a la democracia como bandera, y que lo creo genuino.
Para finalizar quisiera hacer algunas puntualizaciones.
Primero que nada, quedó muy claro que la función de los ediles del Frente Amplio es
respaldar al dueño del Frente Amplio (el Dr. Andrés Lima) en todo lo que haga. Es una
lástima que incluso aquellos Ediles electos por fuerzas políticas supuestamente opositoras
al limismo hoy sean consecuentes y sumisos ante la voluntad del todopoderoso jefe
comunal.
Segundo, felicitar a mis compañeros de bancada que muestran un profesionalismo ante las
burlas del Intendente y la censura de los ediles del oficialismo. ¡Compañeros: los
dinosaurios van a desaparecer!
Tercero, denotar que en mi opinión la calidad democrática de la Junta Departamental se ha
visto sumamente degradada desde que el nuevo presidente de la Junta Departamental está
en funciones. No dando a la talla de lo que fue la excelente presidencia de Carolina Palacios.
Y para finalizar, recordar que el Partido Nacional entregó a la Patria a sus mejores hombres
para que el respeto de las minorías se cumpla. Y que somos el único Partido Político que se
levantó en armas contras las injusticias y sin pretensiones de llegar al poder. Cuando
Aparicio Saravia comenzó la revolución popular de los paisanos más pobres lo hizo para que
su voto sea escuchado al igual que el de los doctores montevideanos. ¿Saben qué?
Nosotros vamos a defender el derecho de las minorías, sean estas de nuestro partido o de
su partido; porque creemos en la democracia.
Hoy la representación popular en Salto está herida. La noche va a ser larga, pero al final del
túnel la gente se dará cuenta que el Partido Nacional residen las verdaderas garantías
democráticas. Podrán censurarnos en nuestra banca, pero no podrán censurar lo que
escribimos.
Edil (s) Augusto Bonet – Partido Nacional.
La Junta Departamental y los totalitarios (Por el edil (s) Augusto Bonet – Partido Nacional)