El periodista Juan Modesto Llantada, quien en años anteriores formó parte de la CTM (Comisión Técnica Mixta) de Salto Grande, conversó con 10minutos acerca de la situación generada por los ingresos de funcionarios en dicha institución.
Llantada, quien ingresó a la CTM mediante una designación directa y posteriormente ascendió a lo largo de su carrera, alcanzando la posición de delegado, compartió su perspectiva sobre la actual coyuntura: «Designaciones directas hubo siempre, yo ingresé como designación directa, después hice carrera y pasando por varios puestos llegando a ser delegado. En esta situación los ingresos fueron muchos, fueron muy comentados y algunos no están a la altura de las expectativas», afirmó.
En sus declaraciones, el periodista destacó la influencia de Coutinho y Albisu en los ingresos de personal afín a sus intereses. Además, comparó la dinámica de trabajo en CTM Salto Grande con el mito del Jardín del Edén, resaltando la atractiva remuneración y las ventajas en cuanto a horario: «Salto Grande es como el Jardín del Edén, los salarios son muy buenos, hay que madrugar, pero a las 3 de la tarde ya estás en tu casa, por lo que genera mucha envidia».
Llantada planteó la necesidad de establecer límites en los ingresos, haciendo una analogía con los embajadores políticos: «Creo que hay que limitar los ingresos, es como los embajadores políticos, antes eran 10 y ahora son 25. Con un nuevo presidente de CTM, es lógico que sume 3 o 4 funcionarios de confianza, pero a término».
El periodista expresó su preocupación por los cambios en el estatuto de la institución, calificándolos como «escandalosos» y cuestionando la conveniencia de las ventajas que otorgan: «El cambio de estatuto es algo escandaloso, porque da ventajas que no existen en el mundo real. Las cosas que conozco de los cambios del estatuto no me parecen felices, es un estatuto hecho a la medida de las designaciones políticas, pero además con una generosidad que no corresponde con el dinero público».
En cuanto a las perspectivas para el próximo año, Llantada anticipó un escenario complicado para la continuidad de las obras de la Costanera, argumentando la finitud de los recursos frente a las crecientes necesidades: «Yo diría que el año que viene las obras de la Costanera no siguen, los recursos son finitos y las necesidades son infinitas».

