Extendamos en Salto la Costanera hasta el Daymán (Por Leonardo Vinci)

Desde Arenitas Blancas hasta la desembocadura del Río Daymán, existen lugares de extraordinaria belleza natural, donde se destacan las especies de plantas leñosas.
Se trata de un ecosistema natural diverso conocido como bosque nativo y/o ribereño, compuesto por las especies vegetales que viven en las formaciones arbóreas de las márgenes del Río Uruguay
Los bosques nativos en nuestro País están protegidos por ley, y es por tal razón que está prohibida su tala, a menos que el producto de la explotación sea para consumo interno de los establecimientos rurales o cuando se cuenta con un plan de manejo del monte nativo aprobado por la autoridad forestal.
El monte no es simplemente un conjunto de árboles y arbustos, sino que es el resultado de millones de años de evolución y de la adaptación de todas esas especies a un sistema del que todas se benefician.
El Grupo Guayubira entiende que nuestro monte nativo, considerado por muchos como de escasa utilidad, tiene en realidad un enorme valor social, ambiental y económico. El hecho de que aún no se haya cuantificado este valor en términos monetarios no implica que no los tenga:
* Abastece a las fuentes subterráneas de agua, que a la vez aseguran el flujo continuo de los cursos de agua de los que depende tanto la población como la producción agropecuaria, industrial y los servicios
* Conserva las márgenes de los ríos y arroyos
* Constituye uno de los hábitats fundamentales para numerosas especies de la fauna nativa, que aseguran el equilibrio ecológico, tanto de los ecosistemas naturales como de los agroecosistemas de los que depende en gran medida el sector productivo del país
* Es parte del paisaje nativo, lo que abre grandes posibilidades en materia de desarrollo turístico
Y es- especialmente- por este último ítem que ponemos énfasis en impulsar un viejo proyecto que presentáramos en la Junta Departamental en 1985 y que fuera aprobado mediante el artículo 94º del Decreto 5652/86 que establecía: “La Intendencia Municipal de Salto adjuntará en el próximo Mensaje de Modificación Presupuestal un proyecto para dar inicio a las obras de continuación de la Rambla Tomás Berreta, que pasando por las playas de Corralitos llegue hasta el Río Daymán, y bordeando éste hasta las Termas del mismo nombre, para lo cual se le asigna una partida de hasta N$ 1:500.000 (nuevos pesos un millón quinientos mil) a los solos efectos de contratar los servicios de consultoría que fuesen necesarios para proyectar la totalidad de las obras…”.
Salto debería tener lugares donde se pueden realizar recorridos observando, reconociendo y disfrutando de la flora nativa, propia del también llamado monte indígena.
Seguimos pensando que se podría abrir un camino atravesando dicho monte- que no implique grandes costos a la Comuna- y construido sobre terrenos obtenidos por donaciones.
Sería un buen comienzo para el nuevo trayecto costero cuyo diseño contemple los equipamientos necesarios- parrilleros, decks, bancos, iluminación, señalización, etc.- así como miradores, senderos interpretativos, pérgolas, ciclovía y accesos a la playa.
Es hora de rescatar con decisión estas ideas que nos proyecten hacia el futuro.

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