Recorrer el interior profundo del país permite comprobar que detrás de cada política pública hay historias concretas de familias que esperan, trabajan y sueñan con algo tan esencial como tener una casa propia.
Lo pude corroborar una vez más, en la localidad de Yacaré, en el departamento de Artigas. Alllí, en diciembre de 2025, Mevir entregó e inauguró un plan de 15 viviendas. Pero el trabajo no terminó con aquella inauguración.
En este 2026, se está desarrollando en la localidad el Programa de Construcción de Vivienda en Terreno Propio. Son cuatro nuevas viviendas destinadas a familias de Yacaré.
La primera ya está próxima a ser entregada. Se trata de una vivienda de dos dormitorios.
La segunda presenta un avance de obra superior al 70% y contará con cuatro dormitorios, respondiendo a las necesidades particulares de esa familia.
La tercera vivienda acaba de comenzar a construirse y tendrá dos dormitorios.
Y la cuarta comenzará su construcción en aproximadamente un mes y medio.
Cuatro viviendas. Cuatro familias. Cuatro historias diferentes. Pero un mismo sueño: la casa propia.
La casa propia no es solamente una construcción: es seguridad, es dignidad, es atender la vulnerabilidad, es brindar mejor calidad de vida, es arraigo.

