El doctor, el vecino, el de una familia comprometida con su sociedad. El de siempre. Así lo conocemos, así lo sentimos quienes compartimos este camino. Albisu es mucho más que un nombre: es la esperanza de un pueblo que quiere salir adelante y reencontrarse con su orgullo, con su ser.
Ésta semana compartimos una recorrida junto a él, para decir gracias. Gracias a los vecinos de todos los municipios de nuestro departamento, desde los más cercanos a la capital hasta los más alejados. A cada salteño que confía, que espera, que sueña con un departamento mejor. Su confianza nos emociona y nos impulsa.
Así estamos, con la alegría de siempre, pero también con una enorme responsabilidad: hacernos cargo. Gobernar escuchando. Gobernar cerca. Gobernar para todos.
Los abrazos que se reciben están llenos de emoción, pero sobre todo de esperanza. Y esa esperanza no se negocia. Se cuida, se honra y se transforma en hechos.
Como dijo Luis, recordando una frase que su madre le dijo a su padre:
“No te aplauden por lo que hiciste, te aplauden por lo que creen que vas a hacer.”
Esa convicción debemos llevarla como insignia. Porque lo que viene es todavía más importante que lo que ya hicimos.
Salto tiene esperanza. Y no podemos fallarle.
Facundo Marziotte

