A LAS CINCO EN PUNTO

Agrupación de Municipales PCU Salto

Era lunes 9 de julio y desde el 27 de junio se habían parado las fábricas, las calles en silencio, sin transportes, los talleres y las panaderías, la llama de Ancap y los frigoríficos. Desde Bella Unión, las facas de los cortadores de caña no sonaban ni llenaban de negro hollín al cortador, las textiles de Juan Laceze y Colonia , Paycuero y Paylana, la Cerveceria del Reducto, las jugueras en Salto.
La FEEU ocupo las facultades, los trenes no se movieron, el país se detuvo. Las empresas advertían que si no trabajaban, quedarían despedidos por incumplimiento y no tendrían derecho a despido, el ejército desalojó varias fábricas. Las familias respaldaron a los huelguistas desde toda la solidaridad, pintando carteles, levantando alimentos, llenando de abrazo y pueblo la huelga. Ésta duró casi dos semanas, algunos gremios tenían aliento para seguir, otros, con mucho problemas de represión y direcciones clandestinas. La información era difícil de trasladar, esto hace que la CNT en su dirección, resuelva levantar la medida y convocar a una movilización para el día 9 de julio en la calle, a pleno 18 y Durazno, a las cinco de la tarde. Se convoca de oreja a oreja, a pura fuerza y entraña. Desde la radio, un director de teatro, locutor comprometido y muy escuchado, lee poemas de «Federico»
«El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde
y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde»
Esa fue la convocatoria, última movilización de masas en la dictadura entrante, que hasta el 83, con un río de gente, vuelve el pueblo a la calle.
En esa tarde y a las cinco, se llenó la calle de pueblo y también de tiros y represores y apareció el sablazo y los carros hidrantes y los caballos y el gas y las metralletas, y fue un enfrentamiento desde la plaza Independencia hasta la universidad, al grito de «abajo la dictadura». Desde allí, la intervención a la universidad y muchos detenidos como el General Liber Seregni, Víctor Licandro y Coronel Zufrategui. La clase obrera y los estudiantes se llenaron de presos, se llenaron de héroes, anónimos pero héroes.
Hoy recordamos esta huelga y las bases no cambian, patronales amenazando trabajadores, romper las huelgas, terminar sindicatos, robar derechos a los más pobres. La memoria es parte de la sangre de nuestra lucha y nos impulsa a que a los sueños, lo único que los mata son mayores sueños y solo los humildes los conquistan.
» Y escribía con su dedo grande en el aire
Vivan los compañeros Pedro Roja» Cesar Vallejo.

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