CTM vuelve a “saludar con sombrero ajeno” y presenta como nuevo un proyecto heredado

La Comisión Técnica Mixta de Salto Grande anunció como una novedad la intervención en la desembocadura del arroyo San Antonio, presentándola como parte de un plan para combatir la erosión costera. Sin embargo, los antecedentes públicos demuestran que el proyecto no nació con la actual administración.

La problemática de la erosión en ese sector viene siendo analizada desde hace años. El Plan de Sustentabilidad Ambiental 2023-2025 ya incluía la ejecución de obras de protección costera en esa zona y, durante 2025, la propia CTM había informado sobre estudios técnicos, relevamientos y la decisión de priorizar la desembocadura del arroyo San Antonio.

Es decir, la identificación del problema, los estudios y la planificación ya estaban realizados. Lo que corresponde ahora es avanzar con la ejecución de una obra largamente esperada por los salteños.

Resulta llamativo que la actual conducción de la CTM presente el proyecto como si fuera una iniciativa propia, omitiendo que forma parte de un trabajo técnico iniciado varios años atrás. La continuidad de las políticas públicas es positiva, pero apropiarse de proyectos heredados para obtener rédito político es otra cosa.

Los ciudadanos esperan que las obras se concreten, no que se reescriba la historia cada vez que cambia una administración. Gobernar también implica reconocer el trabajo realizado por quienes precedieron la gestión.

Porque cuando se anuncian como propios proyectos que ya estaban definidos y encaminados, la sensación es inevitable: una vez más, la CTM vuelve a saludar con sombrero ajeno.