La Estrategia de Seguridad de los Estados Unidos (III)

Esta es la última de tres columnas que hemos dedicado a analizar la Estrategia de Seguridad Nacional (ESN) de los Estados Unidos (EEUU) para este segundo mandato de Trump. Análisis que surge del estudio del documento respectivo presentado en noviembre de 2025. Lo hacemos por considerarlo de interés público, si es que nos importa tratar de entender el porqué  de las cosas que están sucediendo en el mundo hoy y sobre todo en nuestro continente.

En la IV y última de las secciones en que está dividido el documento de ESN se trata propiamente “La estrategia”. Esta sección a su vez se divide en tres puntos: Principios, Prioridades y Las Regiones. Nos resta ver aún las dos partes que cierran esta sección y el documento.

La primera de sus “Prioridades”  es la migración. Lo explican bajo un sugerente subtítulo, “La era de la migración masiva ha terminado”. Leemos allí: “En todos los países del mundo, la migración masiva ha puesto a prueba los recursos nacionales, ha aumentado la violencia y la delincuencia, ha debilitado la cohesión social, ha distorsionado los mercados laborales y ha comprometido la seguridad nacional”. No parece ser esta la opinión mayoritaria entre los habitantes del Estado de Minnesota ni la de sus autoridades, los que consideran a la importante migración con que cuentan totalmente integrada a su sociedad. Sin embargo todo el mundo ha asistido al “Estado de sitio” que el gobierno federal, con Trump a la cabeza, ha impuesto sobre dicho Estado. El ICE, punta de lanza de las políticas migratorias de este gobierno, se ha destacado por su crueldad, los abusos, las detenciones ilegales, las persecuciones arbitrarias e incluso el asesinato no solo de migrantes indocumentados, sino ahora también de ciudadanos “blancos” estadounidenses como han sido últimamente los casos de Renée  Good y  Alex Pretti. Otras prioridades que destacan son, por ejemplo, el “Reparto y transferencias de cargas” ya que “los días en que EEUU sostenía por si solo el orden mundial como Atlas han quedado atrás”. Así que sus aliados tendrán que empezar a “poner más”, por ejemplo, los integrantes de la OTAN deberán, por mandato del “emperador Trump”, destinar al menos el 5% de su PBI al gasto militar. “Garantizar el acceso a las cadenas de suministro y a los materiales esenciales”, es decir a todos los recursos naturales que tienen los distintos países y que ellos consideren como propios. “Reindustrialización” y el “Dominio energético” también aparecen como sus prioridades.

Por último, se dedican a “Las Regiones”. Anteriormente se habían dedicado a “dominar el mundo a lo largo y ancho” del planisferio, pero ahora ante su notorio declive parece ser que deciden un “repliegue estratégico”. De ahí su atención prioritaria al “hemisferio occidental” (H.O), al cual llaman así para no nombrar a América Latina y el Caribe. Antes estaban dedicados a bombardear e invadir a Irak y Afganistán, a Libia, atacaban a Irán y sostenían a Israel en su genocidio del pueblo palestino. Ahora, como forma de tratar de recuperar su posición hegemónica, que ven, y tienen motivo para hacerlo, perdida frente a China y otros estados emergentes, ponen atención sobre, lo que ellos denominan, su “patio trasero”. Hacerse primero fuertes aquí y luego retomar la ofensiva a nivel mundial, parece ser su camino elegido. “EEUU reafirmará y aplicará la Doctrina Monroe con el fin de restaurar la preeminencia estadounidense en el H.O y proteger nuestro territorio y nuestro acceso a zonas geográficas clave en toda la región. Impedirá que los competidores no hemisféricos posicionen fuerzas u otras capacidades amenazantes, o que posean activos estratégicamente vitales en nuestro hemisferio”…”El H.O alberga numerosos recursos estratégicos que EEUU debería explotar en colaboración con sus aliados”…”Los términos de nuestros acuerdos, en particular con los países que más dependen de nosotros y sobre los que, por lo tanto, tenemos más influencia, deben ser contratos de proveedor único para nuestras empresas. Al mismo tiempo, debemos hacer todo lo posible para expulsar a las empresas extranjeras que construyen infraestructura en la región”. En este marco queda claro entonces el porqué de las presiones para que nuestros países dejen de comerciar con China, el apoyo a gobiernos títeres y al avance de la derecha en la región y el bombardeo a Venezuela y secuestro de su presidente, etc. Todo para obtener acuerdos favorables a sus intereses, mercado para sus empresas y “asegurar la cadena de suministros” (materias primas) y hacerse fuerte militarmente en la región.

Que la prioridad en cuanto a región sea el H.O no quiere decir que se olviden de las demás. Ven a Europa en decadencia, quieren que gasten más en defensa y que desregulen su economía para que sus empresas entren con más facilidad al continente. En cuanto a Asia todas sus preocupaciones pasan por contener a China, impulsan allí a sus aliados a que también inviertan más en armamentos. Y, por último dicen que  “EEUU debería pasar de una relación con África centrada en la ayuda a una relación centrada en el comercio y la inversión”.

En este mundo vivimos hoy.

Daniel Dalmao