Transformando el entorno con la familia: Nuestro invernáculo

En la semana que transcurre, finalizando el mes de mayo  la Escuela N° 120 en el marco de un modelo curricular basado en el desarrollo de competencias   construye junto a la comunidad educativa su invernáculo .El mismo  constituye una alternativa adecuada por la conexión de los aprendizajes con la vida real, a partir del foco en los aprendizajes y en el desarrollo del estudiante pensándolo como ser en el mundo.

El invernáculo potenciará  el desarrollo de competencias en los niños y la participación activa de estudiantes, familias y escuela.

La presencia de las familias, esos socios estratégicos, en el centro escolar remite a una apertura de la escuela para que se conjuguen acciones colectivas con iniciativas surgidas de los propios niños y niñas que ven que es posible utilizar el espacio generoso de la escuela en provecho de ver nacer, cuidar y consumir productos propios.

La tecnología en el siglo XXI juega un papel importante y es gracias a ella que los objetivos planteados para el cultivo serán puestos en práctica, apoyándose en un recurso fundamental con el que cuenta la institución: Ceilab; a partir del trabajo y coordinación en ambos espacios es que se proyecta a largo plazo convertirla en una huerta inteligente, la cual incluya por ejemplo el diseño de un rociador de agua automático que riegue con precisión la cantidad necesaria, instalar un sistema de iluminación inteligente, fomentar el uso de sensores físico – químicos entre otras acciones.

Cabe destacar que tal como afirmaba Agustin Ferreiro la enseñanza orientada que lleva adelante este integrado trabajo, apunta a crear aptitudes para que la niña y el niño, luego adulto sientan el medio como propio.

La Escuela N° 120 de Salto nuevamente pone de manifiesto que la participación activa moviliza escenarios favorables para que los estudiantes construyan aprendizajes .