YANKIS EN CASA

El abrazo con la Embajadora de los Estados Unidos Julissa Reynosso y el olvido de aquellas pintadas del pasado, donde bastaba con ser del país del norte, para mandarlo a su casa.

Lo tiempos cambian, vaya novedad y es este país que desde el gobierno de Tabaré Vázques, trataba de unirse, pegarse, juntarse para negociar con la mole del norte, y es con ella que se rompen los códigos del pasado y debajo de su sonrisa con ese pelo desordenado y curioso, su figura crece.

Es que llegó Julissa, una dominicana que  cautivó a la cátedra política de una izquierda, tambaleante y sin rumbo político firme, la embajadora con su calidad y su manera tan particular de moverse articulando acciones a favor de su causa, se puso al país político oficialista en un bolsillo.

De aquellas pintadas de Yanquis go Home, a este otro que la queremos en casa, mas aún apareciendo en el Quincho de Varela cenando al lado de Lucía, la señora del “pepe”, es la misma que canta murgas o disfruta del candombe en el corazón de la izquierda “culturosa”  en el mismísimo teatro de verano.

La misma que se detiene en un medio tanque a comer un chori al pan, o la vemos en una gala del Teatro Solís.

No hay con que darle, nos ganó jugando sola, por cierto que en Jordania no tenían un elemento así, de lo contrario nos quedábamos sin Brasil

Y ahora la vimos aquí,  entregando llaves para abrir puertas para negociar, con la bandera de las muchas estrellas que tantos creían odiar y hoy la abrazan, mientras transitan los caminos de la patria con ella.

Son los mismos que insultaban a Jorge Batlle cuando el pedido de salvataje en la crisis, los que después le pidieron ayuda a Busch contra los “hermanos” argentinos.

Pero esta  Julissa y vale la repetición   puso en el silencio de su trabajo  llaves invisibles en las boquitas, de los bocones de antaño, pintadores de muros abandonados, tiradores de bombas de alquitrán, que hoy prendidos en cargos de  gobierno se la tienen que tragar en cada movida que realiza ella a favor  de nuestro país…claro está.
Lo que nadie pudo, lo pudo Julissa.

Es simple, muchos de los que gobiernan y ahora piden disculpas, se dieron cuenta que la marcha atrás existe y no pocos de ellos la tienen nuevita y ahora quedó mas que claro, que no todo lo que parece malo… lo es.

Allá a ellos, Julissa les va ganando por goleada y la llamada izquierda se enredo en ese pelo salvaje de una embajadora americana que llegó a ganar y vaya si lo consiguió.

Por suerte de acuerdo a lo que nos dice el presidente Mujica, para  bien de este país, que es el de todos y en el momento de revisar la economía los yankis son nuestros “hermanos de clase”.

 

Chau …Julissa.

 

Luis Giovanoni