Sobre la regulación de los servicios de comunicación audiovisual (Parte 2)

Por Catalina Correa (*) Continuando con el propósito de acercar a la población información objetiva respecto a esta reforma, queremos referirnos hoy  a los derechos que tienen las personas ante los medios de comunicación audiovisual y la protección a la niñez.

Se ha divulgado,  en estos últimos días, por parte de  todos aquellos que están en contra de esta iniciativa, que en el Título IV- DERECHOS DE LAS PERSONAS, lo único que se hace es colocar  allí, una larga lista de “prohibiciones” que atentan contra la libertad de expresión. Negamos rotundamente esta equivocada afirmación.

En lo que refiere a los derechos de las personas, tiene en cuenta, no solamente a  los derechos de los dueños de los medios, sino a todos los que se relacionan con esta actividad. Es totalmente innovadora, su visión de reconocer los derechos de todas las personas. Este derecho se visualiza aquí desde dos lugares: por un lado, el derecho de expresar ideas e información; por otro, el derecho de buscar y recibir informaciones e ideas.

En todo el mundo existen leyes que regulan la relación de los medios con el público. Es una forma de proteger a los que no tienen medios frente a los que sí los tienen, y sobre todo proteger a quienes son más vulnerables, como es el caso de niños, niñas y adolescentes.

Esto no es nuevo en nuestro país.

En Uruguay ya existe regulación, incluida, por ejemplo, en el Código de la Niñez y la adolescencia (Ley Nº17.823 del 14/9/2004, votada por unanimidad y promulgada por Jorge Batlle).

Otro ejemplo, que complementa al anterior, y que entre otros aspectos refiere a publicidad, es la Ley de Defensa del Consumidor o de relaciones de Consumo ( Ley Nº 17.250 del 11/8/200 aprobada durante el gobierno de Julio María Sanguinetti).

Sinceramente, no nos queda muy claro de qué nos estamos horrorizando ahora.

Esta ley -a nuestro entender excelente en este sentido– intenta mejorar el derecho de las personas en cuatro aspectos

1) Derecho de niños, niñas y adolescentes( horario de protección al menor y pautas de publicidad referida a la niñez)

2) Reconoce el derecho de personas con discapacidades, especialmente aquellos con discapacidad visual o auditiva ( incluir programación accesible, con- por ejemplo – subtitulado, lengua de señas o audio descripción)

3) Derecho al público a acceder a determinados eventos de interés general para la sociedad, a través de un servicio de radiodifusión de tv abierto, directo y de manera gratuita ( acá incluimos , por ejemplo, los partidos oficiales de la selección uruguaya, sin que esto pretenda negar o expropiar los derechos de los privados sobre la emisión o retransmisión de dichos eventos)

4) Se reconoce el derecho de los titulares de los servicios a emitir publicidad (obviamente, es un ingreso que necesitan), pero en protección a los derechos de los usuarios y consumidores, se prevén plazos máximos de publicidad por hora, así como prohibición de publicidad encubierta o subliminal).

Sin dudas, aquí cabría otro cúmulo de explicaciones, para que podamos ir entendiendo cómo está pensado este proyecto.

Hoy hemos tratado, de concentrarnos en el derecho de las personas y la protección a la minoridad, por creer que son algunos de sus aspectos relevantes.

Queremos terminar diciendo – para aquellos que aún tengan dudas – que este proyecto es totalmente compatible con organismos especializados en protección y promoción de la libertad de expresión como UNESCO y los derechos de la niñez UNICEF.

En nuestra próxima –y última entrega– detallaremos algunos aspectos sobre cómo administrará el Estado todo esto y cómo fiscalizará  su cumplimiento.

 

(*) Presidente Frente Amplio – Salto