SE PUDRIÓ TODO: NOS VAMOS A LA “MENOS B”

congo billCon el olor de la valvulina recalentada de la marcha atrás “en marcha” flotando en el ambiente, el Circo Ministerial Ambulante suspendió su gira  artística pueblo a pueblo, para aprobar por aclamación un nuevo vejamen “en ausencia” al Ministro Austeri: el prorrateo del ajuste fiscal para que paguen menos los compañeros ingresados en la franja de 50.001 a 100.000, se hizo con la “bendición” de PICHENETE, y un par de medidas adicionales para “endulzar la pastilla”.

Las negociaciones fueron muy difíciles, porque con la inflamación superando largamente el 11%, el déficit arriba del 4,5%, el morrón a 240 maravedíes por kilo, envuelta para regalo en la “Boutique Vegetal” de la esquina, (ya no se llaman más verdulerías), y la caída de las ventas, de la recaudación, de las expectativas, y las calificadoras de riesgo amenazando con mandarnos a la “-B”, no había mucho margen.

De todas maneras, el tema no era de técnica económica, ni de efectiva corrección del descalabro presupuestal de que dejó el  EMEPEPE, sino de semántica y psicología. La idea de llamar “consolidación fiscal” a un bruto “ajuste”, y pretender que no se creaban nuevos impuestos sino que “solo se aumentan los existentes”, fue calificada como “tremenda cretinada” por los propios integrantes de la colusión de gobierno, para no mencionar la opinión de los ciudadanos.

De todas maneras, la idea de la “reculada en chancleta” fue aceptada siguiendo la técnica sicológica de anunciar un mal muy grave y luego achicarlo. Algo así como, “le vamos a tener que emputar las piernas” y después anunciar que “solo” fue un pié. Pero como siguieron las malas noticias hubo desconcierto e interrogantes.

“¿Pero entonces el equipo de “twister” y “Guasap” no va a servir para nada?”, preguntaban dolidos algunos gerontes artrítico-mentales; “¿Y tampoco marcha el trámite de rectificación de partida, cambiando  la C por la K del Rulo?”; mientras los muchachos del PICHENETE reconsideraban el asunto del apoyo con el agregado de un “paro solidario de sustentabilidad” que vendría a ser un paro a favor…, porque el PICENETE, en realidad no hace paros, decreta “feriados sindicales

En fin, nos vamos a la “menos B”, ( en realidad ya estamos, falta la notificación), cuando llegue el tiempo de aplicar los ajustes, el año que viene, las cifras de inflamación, de endeudamiento como % del PBI, el desempleo (de los que trabajan de verdad, no de los “ñoquis”) estará más alto, la economía seguirá decayendo, y el Cd. Austeri y sus acólitos tendrán que inventar un  nuevo impuesto que, recaerá sobre los mismos de siempre. No sé cómo lo llamarán, pero se lo conocerá por la sigla L.P.M.Q.L.P .

Congo Bill.