Se inauguró en Shangai el primer parque de Disney

La multinacional del entretenimiento Walt Disney, inauguró el pasado jueves en China su primer parque temático, el Complejo Disney de Shanghai, 14 años después de empezar a acercarse a este inmenso mercado.

Disney, que tendrá en Shanghai el más pequeño de todos sus parques, deseaba desde 2002 entrar en el prometedor mercado chino y convertirse en una referencia turística en el país más poblado del mundo.
El recinto fue inaugurado el jueves pasado por el viceprimer ministro chino, Wang Yang, y el presidente ejecutivo de Disney, Bob Iger, tras varios días de festejos en torno al parque y bajo una fina lluvia que, como recordó el primero, en la cultura china en un día inaugural augura “buena fortuna”. La apertura llegó tras un largo proceso negociador y de construcción, con una inversión total de 5.500 millones de dólares.

La construcción causó la reubicación forzosa de más de 2.000 familias, 297 empresas y más de 1.200 tumbas de un cementerio local, así como el cierre adicional de 153 empresas contaminantes cercanas.
Aunque los precios de las entradas y servicios apuntan a visitantes con cierto nivel adquisitivo, Disney asegura que son los más baratos entre todos sus parques y que están al alcance de la clase media china: 370 yuanes (57 dólares) en días de menor demanda y 499 yuanes (75 dólares) en verano, fines de semana y festivos.

El parque se pliega además en muchos aspectos a costumbres chinas: casi toda la comida disponible es de estilo oriental, hay zonas temáticas inspiradas en el imaginario cultural chino, y uno de sus dos hoteles tiene forma de ocho, cifra de buen auspicio en este país..
Aunque su apertura llegó incluso a la portada del Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista de China, y el público local parece deseoso de visitarlo, como demuestra que sus entradas estén prácticamente agotadas para los próximos meses, no toda China parece recibir a Disney con los brazos abiertos, y su rival Wanda lo hace incluso con abierta hostilidad.
Este gigante inmobiliario chino, con inversiones en cine y especializado en complejos comerciales y parques temáticos, aprovechó en mayo el tirón mediático de Disney para declarar, mientras abría otro parque propio, la guerra abierta a la “invasión” cultural estadounidense.
Su fundador, el magnate Wang Jianlin, se ha propuesto públicamente derrotar a Disney como líder mundial en parques temáticos: dijo que es un “tigre” que no innova, que no podrá con la “manada de lobos” de Wanda y que “no debería haber entrado” a China.