Salto, y su vecina Concordia, merecen saber con mayor precisión como la CTM ha decidido encarar estas crecientes.

rA diferencia del catastrófico tornado que destruyó la ciudad de Dolores, las crecientes del Rio Uruguay son un fenómeno periódico y conocido; en el caso de la presente circunstancia, que ya se preveía en el mes de febrero, y aunque hoy brilla el sol las perspectivas no son gratas.

Ya la tarde del martes, era notorio el aumento de la velocidad con que estaba creciendo el río.

El miércoles, el caudal que ingresaba al embalse de Salto Grande superaba los 20.000 m3/s (metros cúbicos por segundo), y se anunciaba que hoy, (jueves), la altura en el puerto de Salto alcanzaría una altura de 13.50 mts.

La cota del lago de Salto Grande, ya que la represa está liberando menos agua de la ingresa, subirá hasta ubicarse en los 35.50 mts.

Esto significa que la capacidad de maniobra de la CTM para mitigar la creciente quedará restringida a la posibilidad de superar la cota de operación establecida, y comenzar a inundar las riberas del lago superando los 36 mts.

Este “pico” de creciente era perfectamente previsible, conociendo que los suelos están absolutamente saturados por las precipitaciones intensas y sostenida en las últimas semanas, y que en esas circunstancias con lluvias copiosas en la cuenca inmediata, el escurrimiento explosivo característico del Río Arapey, vierte al embalse de Salto Grande caudales del orden de los 10.000 m3/s, cuyos efectos son casi inmediatos.

Para entender estas cifras, las grande crecientes, alcanzan los 30.000 m3/s, la actual ya ha superado los 2/3 de ese volumen, y los caudales del Arapey, evacuando precipitaciones copiosas, (como en las últimas 24 horas), equivale a un tercio del total.

La pregunta natural es ¿Y ahora?, de compleja respuesta; porque por un lado depende del comportamiento meteorológico, (si sigue lloviendo en forma sostenida o mejora el tiempo), y no menos importante de las decisiones políticas que definirán como habrá de operar CTM Salto Grande en los próximos días.

Sobre este punto es necesario tener mayor información; especialmente porque da la impresión que las previsiones sobre el comportamiento hidrológico del río Uruguay, se han quedado “cortas” una vez más, como en 2.009, y en los más cercanos eventos de avenidas extraordinarias.
Salto, y su vecina Concordia, merecen saber con mayor precisión como la CTM de Salto Grande ha decidido encarar estas crecientes, cuya frecuencia cada vez mayor asociada al fenómeno de “El Niño”, (que por cierto no es una novedad), y el llamado “Cambio Climático”, seguramente deben haber generado protocolos de operación actualizados.

En tal sentido, es bueno enfatizar que esas decisiones lejos de ser confidenciales son asuntos de interés público, y que los responsables de su aplicación deben darlas a conocer a quienes son directamente afectados por ellas, con la máxima claridad.