PROCESOS LABORALES MÁS BREVES EN BENEFICIO  DE MILES DE TRABAJADORES URUGUAYOS.

andres lima foto neuva La preocupación de quienes integramos la Bancada de Diputados del Frente Amplio, en relación a los procesos laborales, ha sido instrumentar medidas que permitan abreviar las reclamaciones laborales de los trabajadores de nuestro país. Esto es, que aquél trabajador al que le adeudan rubros laborales (aguinaldo, licencia, salario vacacional, horas extras, viáticos, indemnización por despido, etc), tenga la posibilidad de hacerse rápidamente con esta suma de dinero.

Cuando un trabajador gana un juicio laboral en Primera Instancia y el patrón o empleador presenta un Recurso de Apelación, el expediente es elevado a la ciudad de Montevideo, a uno de los Tribunales de Apelaciones en Materia Laboral, y cada uno de los tres Ministros del Tribunal dispondrá de 30 días de forma sucesiva para dar su opinión sobre la reclamación.

La realidad nos demuestra que un reclamo laboral en un Tribunal de Apelaciones puede tardar 6, 9 o 12 meses en ser resuelto por una Sentencia Definitiva de Segunda Instancia: ésta demora juega en perjuicio de la propia administración de justicia, generando descontento en los ciudadanos que acuden a ella y en sus operadores jurídicos, contribuyendo a promover un clima adverso. El propio trabajador termina con un fuerte descreimiento en la Justicia, circunstancia que debemos tener sumo cuidado en evitar que suceda: en un Estado de Derecho es fundamental la percepción que los ciudadanos tienen del Poder Judicial.

Este conjunto de motivaciones, condujeron a proponer desde el oficialismo una abreviación de los plazos: desde el próximo año 2015, los Ministros de los Tribunales de Apelaciones en Materia Laboral dispondrán de un plazo de 10 días de estudio para tomar una definición sobre el fondo del reclamo. En todos los casos, el plazo de los 10 días será simultáneo para los tres Ministros integrantes. En  ningún caso la sentencia se dictará en un plazo mayor de sesenta días desde el ingreso de los autos al Tribunal.

El ejercicio de la profesión de abogado me ha permitido a lo largo de los últimos 13 años (me recibí en el año 2001 en la Regional Norte de la Universidad de la República), apreciar de primera mano, la lentitud de las reclamaciones, el disgusto del trabajador por la espera en cobrar el dinero que se le adeuda, y las dificultades del letrado patrocinante en explicar todas las derivaciones que puede contener un reclamo laboral.

La abreviación de plazos contenida en las modificaciones que venimos de ver, constituyen una entre varias iniciativas para fortalecer a los trabajadores, las condiciones de trabajo, y a las propias relaciones de trabajo.

Serán un número muy importante de trabajadores quienes se verán beneficiados con esta reducción de plazos, y en particular, trabajadores y trabajadores de nuestro departamento de Salto.

 

                                          Dr. Andrés LIMA.-