Piden ayuda para construir una casa a la abuela de Luis Suárez

El hijo de María Josefa Reyes, abuela del goleador Luis Suárez, han decidido apelar a la Intendencia de Salto para encontrar una solución a su problema de vivienda. La mujer dice que el futbolista no conoce la gravedad de sus carencias.

María Josefa tiene 65 años. En el Barrio El Cerro de Salto es conocida como “Pelusa”. Se trata de la abuela por la vía materna del goleador de la selección celeste y del Liverpool de Inglaterra, Luis Suárez.

En la actualidad y por “circunstancias de la vida”, según dice, sus condiciones físicas no le permiten continuar trabajando. Por esos motivos en la actualidad se está alojando en una precaria habitación del barrio Cerro, uno de los más humildes de Salto.

Hoy “Pelusa” percibe una pensión por invalidez de 5.000 pesos y debió abandonar sus trabajos domésticos que hasta seis años realizaba en Montevideo. Cuando se fue de Salto trabajó en varios comercios que funcionan en la terminal Tres Cruces y en una heladería.

En 2005 fue sometida a una intervención quirúrgica en su cabeza y ya no pudo trabajar, según explicó la mujer a El País.

“Mi hijo me está alquilando una pieza en una casa de familia, es precaria al igual que el baño en el que apenas entro, me manda una vianda porque no tengo donde cocinarme y tampoco me sobra mucho de la pensión por eso quiero tener mi techo propio y no molestar a los demás”, afirmó Reyes.

Con respecto al deportista los familiares de la mujer dicen que no quieren involucrarlo con la situación particular de la abuela porque el jugador no está enterado de lo que acontece en este entorno familiar y lo deben resolver entre ellos.

Frente a la casa donde vive su hijo Pelusa narró su periplo vital. Mencionó que en 1980, acuciada por la situación económica y la separación de su esposo, decidió viajar a Montevideo en busca de un empleo y una remuneración que le permitiera mantener a sus tres hijos, dos varones y una mujer.

Ya en la capital alquiló una precaria casa en Duvimioso Terra y Nicaragua donde de niño vivió Luis Suárez con su familia. “En los días de lluvia entraba más agua que afuera”, recordó.

“En esos años que tuve fuerzas para trabajar hice de todo. Salía de mañana de mi casa y volvía a medianoche porque quería ayudar a mis hijos y mis nietos. Así logré un día pagarle los pasajes a mi hija, mi yerno y a los chicos y los llevé conmigo y ahí la fuimos peleando para salir adelante”, contó Pelusa.

Los recuerdos de esa etapa están muy frescos en la mente de la señora. Subraya que con el paso del tiempo la casa alquilada en esa esquina de Montevideo la pudieron mejorar para que no se lloviera más y construirle un entrepiso de madera para ampliarla. En ese tiempo contó con la mano de obra de su ex marido que retiró el piso de madera de la casa y lo convirtió en un segundo nivel.

A pesar de lo sacrificado de aquella época, Pelusa recuerda con cariño ese tiempo de trabajo y sacrificios.

En su memoria guarda los momentos en que a diario acompañaba a su nieto Luis a cruzar bulevar Artigas para subir a un ómnibus para ir a las prácticas de baby fútbol.

“Cuando llegó mi hija con los niños, el marido ya estaba trabajando de portero en un edificio, le conseguí un laburo a ella en Tres Cruces. Desde ahí le dimos duro al trabajo para vivir porque no me quedaba otra que mantener a mi familia porque mi marido, perdido por el alcohol, había hipotecado hasta la casa de Salto”, dijo Pelusa.

Tiempo después toda la familia se traslada a la zona de Solymar donde Pelusa permaneció con la madre del deportista hasta que se mudó a Salto. En aquella casa Suárez mandó construir una habitación especialmente para su abuela donde tenía todas las comodidades.

Obra.

En la actualidad la hipoteca de esa vivienda ha sido recuperada por uno de sus hijos, pero la construcción ha quedado inconclusa y las aspiraciones del mismo es construirle en forma independiente un dormitorio con los servicios esenciales como cocina y baño.

“No tengo ni una cama, ni un ventilador porque lo poco que tenía lo dejé en Montevideo; no podía seguir allá porque no me alcanzaba el dinero y como vivía en Solymar se me complicaba más cada vez que tenía que ir al médico y para levantar la medicación”, acotó.

El deseo de María Josefa Reyes es poder radicarse definitivamente en el fondo del terreno donde intentó construir su casa propia y quedó inconclusa. Para eso sus familiares directos van a solicitar a la Intendencia de Salto una “canasta de materiales” para poder concluir los trabajos en la casa.

Ahora los familiares de Pelusa están en la etapa de reunir la documentación necesaria para realizar la solicitud formal a la Intendencia. Una vez tengan todos los papeles se presentarán ante la comuna.

Cariño.

Sobre su relación con su nieto Luis (Suárez), Pelusa dijo que la última vez que se vieron fue el año pasado en el cumpleaños de la hija mayor de la estrella del Liverpool que fue festejado en Montevideo.

“Pienso que él no sabe lo que me está pasando; no tengo comunicación con él últimamente, lo que sí sé es que lo quiero como a todos mis nietos y la ayude a su madre a criarlos y me alegro muchísimo que con una carrera futbolística tan corta en el Uruguay hoy su nombre se conoce en todo el mundo”, afirmó con orgullo la mujer.

 

Fuente: http://www.elpais.com.uy/informacion/piden-ayuda-abuela-luis-suarez.html