Modelos y estrategias para la prevención de violencia

(Por el Dr. Andrés Lima, candidato a Intendente de Salto por el Frente Amplio)

 

andres lima foto neuvaSeguimos desarrolllando nuestra idea de prevención del delito y la violencia a partir de un trabajo del Dr. Claudio Opazo, abogado, docente de Criminología, con el aporte del licenciado Fabián Bochia y el equipo de Contenidos de nuestra candidatura a la comuna.

 

En cuanto a la prevención podemos determinar cuatro modelos:

  1. A) Modelo de prevención social primaria de conductas delictivas: Se basa en el  diseño de implementación de programas de desarrollo económico-social a largo plazo en educación, salud pública, vivienda, empleo, recreación. Se desarrolló en Europa en la época del Estado Benefactor (Estado de Bienestar).

La lógica de esta intervención: la mejora de condiciones materiales de vida de la población más vulnerable neutraliza los factores que originan las conductas criminales.  Críticas: Se puede mejorar la situación económica, pero eso no impida que la persona delinca.  Allí haremos un trabajo de base, a conciencia, en concomitancia con las organizaciones sociales y el sistema educativo.

Las razones de la delincuencia pueden no estar necesariamente vinculadas con la pobreza, desempleo, etc. De hecho se ha crecido en varios aspectos de los que mencionamos por lo que es necesario atacarlo desde varios ángulos. Este modelo no ha sido evaluado fehacientemente.

  1. B) Prevención situacional del delito. Se inició a fines de la década de los 70 en  Inglaterra.  Buscó reducir las oportunidades de delinquir a través de la aplicación de medidas relacionadas con formas específicas de delito, a través de la administración,  diseño y manipulación de espacios públicos. El resultado es disímil en unos casos con una reducción del 50% de los delitos, o el fracaso del programa, y también se produce un desplazamiento de la delincuencia.
  2. C) Prevención multi-agenciada del delito. Se efectuó en Suecia en 1974, Canadá  1971, en Francia 1983, Inglaterra en 1983, y en Houston en 1993 con el proyecto de Cinco Ciudades. Se produjo a través de una coalición o asociación de organizaciones, cuyo objetivo era responsabilizar a la comunidad, en tanto se entendía que era una tarea del Estado y de la comunidad.  La evaluación aunque no es suficiente, entiende que solo disminuye el temor.
  3. D) Prevención comunitaria del delito. Comienza a desarrollarse a fines de 1980  y principios de 1990. De acuerdo a esta concepción, la comunidad debe ser el centro de análisis sobre los problemas sociales y debe participar en la elaboración de propuestas y la adopción de decisiones.  Encontramos dos visiones casi contrapuestas:
  4. a) Tolerancia Cero. Se desarrolló en Nueva York, entre los años 1993 y 1998, definiéndose críticamente como una “mutación realizada por los medios de la metáfora de las ventanas rotas planteada por Wilson y Kelling en 1982, en un artículo de Atlantic Monthly.
  5. b) Seguridad Participada. Se inició en 1984 en la ciudad de Barcelona, a través de la creación de un Consejo de Seguridad Urbana. Este Consejo tiene como cometido realizar una visión global de cómo actuar, considerando criterios de prevención, participación ciudadana y solidaridad con las víctimas y victimarios.

Enfoque epidemiológico para determinar los factores de riesgo que determinan la violencia. Existen factores comunes asociados con la delincuencia, violencia e inseguridad

– la pobreza y el desempleo derivan de la exclusión social;

– familias disfuncionales con actitudes paternales negligentes, o inconsistentes;  violencia o conflicto entre los padres; situación que ataremos en forma integral desde el área social.

– valoración social de una cultura de la violencia; que se combatirá con integración, educación y deporte.

– presencia de facilitadores (armas de fuego y drogas); trabajo que se realizará en conjunto con los ministerios respectivos.

– discriminación y exclusión; que buscaremos disminuir con políticas activas de integración.

– degradación del medio urbano y de los lazos sociales; esto presenta el desafío de que los sectores vulnerables no vivan en condiciones sociales degradantes.

– vigilancia inadecuada de los lugares y disponibilidad de bienes fáciles de transportar y vender. Podemos colaborar con mejor infraestructura como iluminación por ejemplo.