María Eugenia Almirón (Partido Nacional): “Wilson fue un embajador de la lucha por la democracia en el mundo entero”.

Un día como hoy (16 de junio) de 1984, Wilson Ferreira Aldunate volvía a su patria al cabo de once años de exilio. María Eugenia Almirón dirigente y referente del Partido Nacional en Salto se refirió a esta fecha tan trascendente para los nacionalistas “Fue en el año 1984, nunca había visto la Avenida del Libertador tan repleta, recuerdo de haber ido con mi padre y mi madre y de la forma que pudimos pasar fue porque llevábamos una mudanza, si no nos hacían volver, la gente acompaño de la forma que pudo pero era un mar de uruguayos, creo que Wilson es un uruguayo que fue un embajador de la lucha por la democracia en el mundo entero”.

“Personas de todos los partidos reconocen a Wilson como un símbolo de la democracia” dijo.

Además se refirió a un homenaje que se realizará en la Casa del Partido Nacional este jueves “Hoy a las 19 horas, estamos inaugurando la sala dentro de la casa del Partido Nacional que se llama Wilson Ferreira Aldunate, creo que es la forma de celebrar estos 180 años de historia de nuestro partido, va a ser una sala de atención para personas que necesiten alguna consulta profesional, y biblioteca”.

Historia del retorno de Wilson Ferreira Aldunate al Uruguay tras el exilio:

El 16 de junio de 1984 Wilson Ferreira retornó de su exilio cruzando el Río de la Plata, desde Buenos Aires.
Entre los pasajeros que lo acompañaban se encontraban Gustavo Borsari, Germán Araújo, José Claudio Williman, Alberto Volonté, Juan Martín Posadas, Gonzalo Aguirre, Walter Santoro, Carlos Luppi, Ana Lía Piñeyrúa, Pablo García Pintos, Carlos Julio Pereyra, Wilson Elso Goñi, Alem García, Matilde Rodríguez Larreta, Ignacio de Posadas, Daniel García Pintos, el escritor Enrique Estrázulas y el cantante Pablo Estramín.

En un dispositivo de guerra para impedir el contacto del líder con la multitud que lo esperaba, y ante insistentes rumores que presagiaban una revuelta civil, fue apresado por los militares y trasladado en helicóptero hasta el cuartel de Trinidad, donde permaneció encarcelado durante toda la campaña electoral que restableció la democracia.

Fue excluido de participar en las elecciones, según se había acordado en el Pacto del Club Naval. Este acuerdo, celebrado por los militares, el Partido Colorado, el Frente Amplio y la Unión Cívica, sentó las reglas de juego para el retorno a la vida democrática, que incluían la proscripción de varios políticos cuyas candidaturas eran resistidas por los militares.

Liberado el 30 de noviembre de 1984, una caravana multitudinaria lo condujo hasta Montevideo.
Entrada la madrugada del 1 de diciembre, Wilson Ferreira llegó a la Explanada Municipal montevideana, donde el Partido Nacional había organizado un acto de bienvenida al que se sumaron simpatizantes de todas las esferas políticas. Fue una de las concentraciones políticas más recordadas de la historia uruguaya.