El Factor Humano (I)

Por Francisco Merino Roig (*) Los Marxistas y sus correspondientes gobiernos populistas cometen invariablemente el mismo error: priorizan el factor económico por encima de toda otra consideración. Aceptan como un dogma que todos los acontecimientos históricos están regidos en última instancia por la Economía, visión que curiosamente han compartido en los hechos (aunque no dogmáticamente) los nacionalsocialistas, fascistas y otros cuantos “istas” que han surgido en el devenir de los tiempos.

Siempre se olvidan del factor humano y no solamente el referido a Mandela o el que escribía Graham Greene.

Por ejemplo, interpretan que la Revolución Francesa fue el producto del agotamiento e inviabilidad económica del “Ancient Regime”. Ni se acuerdan de Rousseau, de los Enciclopedistas, de Montesquieu, de la decadencia moral e incapacidad de la familia reinante. No ubican en ese contexto a los grandes personajes republicanos; ni a un joven general que comenzaría a asombrar por su capacidad, Napoleón Bonaparte, y que saca de más de un apuro al Directorio Revolucionario.

La Revolución Cubana es otro ejemplo que les cuesta también encasillar. La situación económica de la época del corrupto e inepto Batista no era peor al deterioro posrevolucionario. Pero hubo un factor desequilibrante. El factor humano. El factor Fidel Castro, indudablemente exitoso en lo que a permanencia en el poder se refiere. Antes en Cuba había ricos y pobres, injusticia social y represión producto de la inmadurez institucional de ciertos países caribeños contemporáneos. Hoy en Cuba hay pobreza generalizada, injusticia revolucionaria y más represión. De democracia ni hablar. Y los Castro siguen en el poder. Algo no cierra. La Economía no lo es todo.

Venezuela. Otro ejemplo interesante. Se muere el factor humano desequilibrante: Hugo Chávez, ahora reencarnado en pajarito. Su sucesor, Maduro, un palurdo, regalando los dineros públicos y corrompiendo a diestra y siniestra prácticamente pierde una elección amañada con la asistencia de miles de asesores cubanos y la complicidad de un consejo electoral chavista, en un país que vive sentado en una laguna gigantesca de petróleo. Evidentemente que la Economía, maltrecha en extremo, no es el único factor a tener en cuenta.

Y en nuestro Salto, cuando se vivía un contexto económico favorable de la mano de una coyuntura externa favorable, el electorado salteño castigó al Frente Amplio que ejercía el gobierno departamental. Me animo a afirmar que falló el factor humano: una pobre administración, amiguismo, inoperancia; desgobierno al fin.

Y hoy ha irrumpido en el escenario político y gubernamental un nuevo factor humano: el factor Coutinho, del cual prometo abundar en la próxima.

 

(*) Edil Vamos Salto, Partido Colorado