EL ENOJO DEL FRENTE AMPLIO SALTEÑO

llantadaEn la inauguración del la 48º legislatura el pasado domingo (15/02/2015), Salto estuvo representado por cuatro legisladores. Un senador y tres diputados. Germán Coutinho, Ceclia Eguiluz, Andrés Lima y Manuela Mutti. Una circunstancia política destacada para nuestro departamento.

No obstante ello, el gran triunfador de octubre, el Frente Amplio, que duplicó su representación política, no festejó ni disfrutó la instancia institucional.

Prefirió trasladar al Palacio Legislativo, (por medio de la dirigencia de ADEOMS), el estado de guerra desmelenada y sin límites que ha declarado a Germán Coutinho, y empañar con su actitud la ceremonia..

Es algo que la ciudadanía debe observar con atención, porque las acciones hablan con más claridad que los discursos, de la misma manera que la expresión del rostro habitualmente desmiente las palabras.

Pero vale la pena preguntarse por las las razones de esta decisión: ¿fue una decisión táctica?, ¿es una maniobra que tras su notable agresividad oculta una sutil elaboración político estratégica?

Creo que la respuesta NO va por ese lado. Con franqueza creo que es una nueva expresión del desequilibro emocional que preside el ánimo de la dirigencia del Frente Amplio departamental, desde Mayo del año 2.010.

La dirigencia frentista departamental no ha aceptado aquella derrota, quizás porque creen que las victorias son “para siempre”; sin advertir que en la organización republicana democrática, las victorias son solo por 60 meses.

Esa derrota se traduce en enojo, y es claro que lo han personalizado en la figura del ex-intendente. hoy senador, y candidato a la reelección Germán Coutinho, al que responsabilizan por haber sido desalojados del gobierno departamental.

Lo sienten y lo han declarado “enemigo” en lugar de adversario, y han dejado de lado todo recato en la conducción de su campaña. El enojo también parece trasladarse a la ciudadanía de Salto que en aquellas fechas, sancionó con su voto una administración dispendiosa, ineficente, y denunciada por actos de corrupción.

Quizás es por eso que contra toda legitimidad, lógica y razón, han llevado la campaña política al terreno de un seudo conflicto sindical para atacar a Coutinho, (que ya no es Intendente), que al interrumpir y dificultar la prestación de servicios esenciales, solo castiga a la población.

En definitiva, y al margen de lo censurable de estas actitudes de radicalizada soberbia y prepotencia; se trata de una situación interesantísima, que podría tener una inesperada “vuelta de tuerca”.

No hay que olvidar que los resultados de la elección nacional, donde el indiscutible vencedor fue Tabaré Vázquez, no son extrapolables línealmente a lo departamental; (como es bien sabido); y de la misma manera que la dirigencia local del Frente Amplio está enojada con la ciudadanía de Salto, esa misma ciudadanía tiene cada vez más claro como la están tratando..

M. J. Llantada Fabini.