Divorcio por la sola voluntad de cualquiera de los cónyuges.

Por Andrés Lima (*)

En la Ley de Matrimonio Igualitario, sancionada el pasado miércoles 24 de julio, a la hora 14, donde se aceptaron las observaciones realizadas por la Cámara de Senadores, se contienen disposiciones que introducen importantes modificaciones a la Ley de Divorcio, en particular, en lo relativo al divorcio por sola voluntad.

Hasta antes de la sanción de esta Ley, el divorcio por sola voluntad, era una facultad y una potestad reservada a la mujer. Existía lo que se conoce como divorcio por sola voluntad de la mujer.

La mujer solicitaba el divorcio sin necesidad de invocar causa o motivo, y en dos años quedaba divorciada, luego de concurrir a cinco audiencias o comparendos, en donde se resolvía además la situación de los hijos menores de edad, en cuanto a la tenencia, pensión alimenticia y régimen de visitas.

Con la figura del Matrimonio Igualitario, en la misma normativa legal, se dispone que desde el pasado 24 de julio, tanto el hombre como la mujer, de forma indistinta, tienen la potestad y el derecho de solicitar su divorcio a través del instituto jurídico del divorcio por la sola voluntad de cualquiera de los conyuges.

No es necesario dar motivo para solicitar el divorcio. no es necesario presentar medios probatorios para justificar la razón que conduce a uno de los cónyuges a plantear el divorcio.

Aún cuando uno de los cónyuges no esté de acuerdo en prestar su consentimiento a la solicitud de divorcio planteada por el otro cónyuge, de todas formas tendrá andamiento y el vínculo conyugal quedará disuelto.

El cónyuge interesado en divorciarse solo debe presentar su partida de matrimonio, y si de la unión conyugal, hubieren hijos, deberá adjuntar también los testimonios de las partidas de nacimiento de los mismos (sean menores o mayores de edad).

El divorcio por la sola voluntad de cualquiera de los cónyuges, es un procedimiento breve, ágil, muy expeditivo y sumario. En cuatro meses la persona queda divorciada, cuando antes tardaba 2 años. Es un divorcio que se compone de dos audiencias o comparendos, en donde el cónyuge que pretende divorciarse solo debe manifestar al juez de familia competente, que quiere la disolución del vínculo conyugal. De forma previa al dictado de la sentencia, se debe resolver la situación de los hijos menores de edad si los hubiere

Dr. ANDRES LIMA

Diputado por Salto.-