Diego Forlán: Ni olvido ni endioso

Por Valentín Fletcher. Sin lugar a dudas Diego Forlán es el jugador que actualmente más divide al pueblo uruguayo.

-Forlán no puede jugar más al fútbol.

-No seas mal agradecido, nos dio el cuarto puesto del mundial, debe seguir.

Durante este último mes esa fue la discusión típica en un grupo de amigos, y personalmente creo que ambas opiniones son muy extremistas.

Un mes antes del Mundial todos los uruguayos buscábamos el 10 que trasladara la pelota para entregársela a Suárez y Forlán. Ante esta imperiosa necesidad, organizamos un amistoso contra Israel para que la Selección se despida del pueblo antes de partir a la máxima cita del fútbol. En dicho partido, el Nacho González movió perfectamente los hilos del equipo, y ante aquella necesidad, todos intentaron auto convencerse de que el ex Danubio era la pieza que le faltaba al puzzle celeste.

45 minutos contra Francia demostraron que Israel no era el rival contra el cual se debía buscar un jugador tan importante. En ese momento Tabárez se iluminó e hizo un cambio táctico impresionante. Suárez de 9, Cavani (entró por González) tirado sobre la derecha y por detrás, y Forlán siendo el alma del equipo en la zona media del campo de ¾ de cancha hacia atrás, tomando el balón atrás de la mitad de la cancha, manejando los tiempos, habilitando, y aprovechando ser el jugador que mejor entendió la Jabulani para convertir de larga distancia.

Pero de un tiempo a esta parte, Forlán juega adelante, donde se pierde ante la desventaja (de velocidad, altura y resistencia) que tiene respecto a los defensores rivales. Al no haber un diez como lo fue el blondo en el Mundial, Cavani debe bajar a recuperar y trasladar el balón.

Cada uruguayo tiene su opinión, yo creo que Forlán no debe dejar de estar en la Selección, pero tampoco ser un eje de referencia en el área. Teniendo en cuenta los antecedentes de rendimiento e incluso declaraciones de Forlán, un experiente delantero, puede tirarse atrás como en el Mundial, teniendo la ventaja de saber cómo piensan los atacantes a la hora de tener que dar una asistencia. También pienso que su inteligencia puede ser un arma para lastimar los rivales desgastados: Forlán sabe leer un partido desde afuera, ingresando en los últimos 20 minutos tiene una ventaja física (sus rivales vienen de jugar 70 minutos), analítica (el estudió el partido viendo los puntos débiles desde afuera), posicional (al jugar en la zona de fricción sus rivales sufren el cansancio del ida y vuelta) y mental (lo que dije antes, sabe cómo piensa un delantero). Cada maestro con su librito, según mi parecer esta sería la forma en la que se le puede sacar más jugo a un gran jugador como él.