Coutinho y la vieja forma de gastar

Por Daniel Dalmao (*) La rendición de cuentas de la intendencia de Salto (la verdadera, no la “teatral”) nos confirma dos cosas: 1) El gobierno “multipartidario” gasta mucho más de lo que recibe, y 2) gasta mal los recursos de los Salteños y de los uruguayos.

Los ingresos totales del año 2012 fueron del orden de los 1100 millones de pesos, pero los gastos de 1320 millones, tenemos entonces 220 millones de déficit en el año. ¡Es mucha plata! (Por ejemplo, con esa cantidad la intendencia podría comprar 110 casas por todos los barrios de Salto, ¡de 100 mil dólares c/u! ¡O también es el equivalente a lo que un trabajador  “diez mil-pesista” ganaría trabajando más de 1833 años!).

Otro dato que debe preocupar: todo lo recaudado de origen departamental -es decir, lo que pagamos los salteños por contribución inmobiliaria, patentes, distintas tasas y timbres etcétera- no alcanza para pagar los sueldos. Dichos ingresos son de 618,5 millones, pero se paga de sueldos 875 millones. ¿Tendrá esto algo que ver con que el intendente haya  hecho ingresar “a dedo” a tantos y tantos amigos?

16 millones se fueron en el denominado “Depto de comunicaciones”, esto es propaganda, marketing político. ¿Tendrá algo que ver esto con el generoso tratamiento que recibe el intendente en la mayoría de los medios de comunicación salteños, o la llamativa adhesión y militancia que provoca en varios periodistas locales?

El documento no muestra el déficit anual que citamos más arriba, sino uno mucho menor, una cifra en torno a los 70 millones. Nos preguntamos por qué y vemos ahí unos “resultados extra-presupuestales” con saldo positivo, lo que hace “disminuir” dicho déficit. Al ir a estos vemos -por ejemplo- ingresos por 2 millones provenientes del MTOP, pero que son para los municipios en el marco del plan “Realizar”, es decir, no son ingresos de la intendencia. Pero lo más significativo es que aparecen como “ganancias” dos cifras muy importantes, 62 millones y medio obtenido de un préstamo del BROU y otros 81 millones de un “fideicomiso”. ¡Esto es deuda y no ganancia! ¿Es este método de contabilizar una forma de “maquillar” un resultado?

El dinero de los salteños está sin dudas mal gastado, para eso basta ver, por ejemplo, el camino a termas del Arapey tan deteriorado al poco tiempo de inaugurado, o la avda. Oribe, ya necesitada de reparación aún antes de terminada.

Al 31 de diciembre del 2012, el déficit acumulado reconocido -el real debe ser mucho mayor- era ya de unos 237 millones. Teniendo en cuenta que en nuestro peor momento -crisis del 2002 mediante- el gobierno dirigido por Malaquina dejó “fundida “a la intendencia con un acumulado de 140 millones, los salteños justificadamente tenemos que estar muy preocupados.

Más preocupaciones aún nos surgieron al ver la comparecencia del intendente en un programa televisivo. Allí demostró no conocer esta situación -no fue capaz, por ejemplo de ubicar en el documento datos que él decía estaban- y en general no tener el conocimiento mínimo del manejo presupuestal, claro su “fuerte” es el marketing político y no el conocimiento de la realidad.

En resumen, no existe aquí la tan mentada “nueva forma de gobernar” sino el más viejo estilo a que nos acostumbraron los partidos de la derecha uruguaya. ¿Lograremos los salteños retornar –reconociendo y corrigiendo nuestros propios errores- a los caminos de cambio y profundización de la democracia?

Ojalá así sea.

 

(*) Secretario Político Partido Comunista Salto, Frente Amplio.