Conclusión de la Copa de las Confederaciones

Por Valentín Fletcher. Y a pesar de haber salido cuartos, casi sin quererlo una sonrisa se nos dibuja en el rostro. Pasó otro campeonato donde el mundo volvió a hablar de Uruguay. Aquel Uruguay del Mundial que se sentía más cómodo jugando contra los rivales más exigentes, acorralándolos y obligándolos a pedir la hora.

El bajón futbolístico que sufría la Selección desató las críticas sociales de 3 millones de personas que discutían sobre la memoria y el olvido.

Luego de este Torneo que una vez más colocó a Uruguay entre los 4 mejores (como nos tiene acostumbrados Tabárez en los 4 grandes Torneos jugados en su actual proceso), volvimos a ver que a nuestra Selección le sientan mejor los Torneos que se juegan de corrido. Esto se debe a que el tiempo corrido de trabajo le da un resultado positivo al grupo, mientras que los pocos días de entrenamiento previos a un partido de Eliminatoria dejan más signos de pregunta que de exclamación. La convivencia de estos futbolistas tiene un efecto psicológico importante que no hace sino afirmar la buena relación que tienen entre ellos, dando resultados positivos no solo en el resultado, sino en el orden táctico, la solidaridad y la tranquilidad.

Esperemos que el envión anímico que traen siga dando resultados en los partidos de Eliminatorias, ganarlos como sea y clasificar. Para el Mundial no se preocupen: la convivencia y el trabajo constante es el jugador 12 de este plantel, el que nos empareja con los mejores.