Cómo dejar de fumar en 10 pasos según expertos

Cifras indican que solo una de cada siete personas que se propone dejar de fumar, efectivamente consigue hacerlo. Es por esto que la revista Salud de Muy interesante ha resumido en 10 concretos pasos, metas que ayudarán a los fumadores a ir disminuyendo el vicio por el cigarrillo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que el tabaco es una de las mayores amenazas para la salud pública de estos últimos tiempos.

Casi seis millones de personas mueren al año a causa de la adicción al tabaco. Un dato no menor, que debe ser tenido en cuenta, es que de estos seis millones, cinco son consumidores directos y aproximadamente 600 mil son no fumadores expuestos al humo ajeno.

Intentar dejar de fumar provoca diferentes síntomas de abstinencia como ansiedad, irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño, entre otros.

Jaime González, psicólogo experto en la lucha contra el tabaquismo, señala que “para renunciar al tabaco hay que querer hacerlo. No importa si uno es o no consciente de las verdaderas razones. Muchas veces, los motivos son un verdadero misterio incluso para la persona que logra el objetivo”.

Los diez pasos sugeridos por la revista son los siguientes:

1. Fije un día de comienzo. La intención de dejar no basta, hay que plasmarla en el calendario.

2. Comunique la decisión a todos. Comprometerse públicamente es muy importante, y no solo con la familia y los amigos. Dígaselo a mucha gente. Las personas que no le caen bien son las que más lo impulsarán a cumplir con el compromiso.

3. Saque de su vida el tabaco. Tire los cigarrillos que tenga en casa y aléjeste de los lugares y las relaciones asociados a su consumo.

4. Busque un método de apoyo. La nicotina crea adicción bioquímica y no tiene sentido luchar contra ella sin ayuda. Consulte a un profesional que puede recomendarte parches, chicles o medicamentos.

5. Aprenda de los fallos anteriores. Revise con detalle por qué fracasaron los intentos previos y anticipe cuáles son sus puntos débiles.

6. Haga una lista de sensaciones. Enumere qué cosas le aportaban los cigarrillos y busque formas de seguir disfrutando de ellas. Por ejemplo, reducir el estrés se puede lograr sin recurrir a esta sustancia que es probable que lo acabe matándo.

7. Las cosas por su nombre. Hable de todo lo relacionado con el consumo con lenguaje claro y preciso: el tabaquismo es una adicción; la nicotina, una droga; y el hábito, un asesino. Pase de ser exfumador a no fumador, aunque algunos lo tilden de intolerante.

8. Prémiese: se lo merece. Tenga preparada una serie de refuerzos positivos para cada meta que logre: diez días sin fumar, un mes, medio año.

9. Más ejercicio y menos alcohol. Dejarlo es una revolución bioquímica. Al poco tiempo empezará a notar sensaciones saludables; signo de que está en el buen camino.

10. Un plan ante posibles recaídas. Absténgase por completo y alégrese si consigue abandonarlo a la primera. Pero prevea formas de seguir con el programa de abstinencia en caso de que haya un tropiezo.