Una campaña que pretende ser seria, alguno la convierte en chiste…

No somos de analizar estrategias demagógicas y de claro perfil del clásico clientelismo político, pero a falta de tan poco para las elecciones el candidato Lima transforma la seriedad y el contenido, en un verdadero chiste.
Desde el recordado pozo vacante del 5 de Oro, pasando por el peso en cada recarga de celular, a la rebaja de multas existiendo un organismo regulador a nivel nacional hasta arribar al compromiso de un comedor municipal que él mismo anunció como intendente en el 2015.
Hasta donde llega la falta de escrúpulos que le hacen pensar que todo vale en la idea de no perder terreno.
Me rebelo a eso, me rebelo al hecho de que sigue prometiendo trabajo en la intendencia, terrenos, viviendas, en un descontrol que deja de ser gracioso para pasar a ser preocupante.
Preocupante porque en ese desespero de plantear temas de campaña, hay salteños que todavía le creen, por fortuna cada vez menos.
Su nivel de impresentabilidad política tuvo su punto cúlmine cuando este miércoles organizó acto político ante comienzo de obras en la Central Hortícola del Norte.
Nosotros proponemos seriedad, gestión, compromiso y responsabilidad pero la verdad por momentos, se nos viene a la mente viéndolo al candidato frenteamplista, aquel recordado personaje de Espalter: Pinchinatti.
No existe capacidad de asombro pero estamos convencido que la ciudadanía salteña tomará la más madura de las decisiones el próximo 27.
Eligirá la seriedad y el compromiso confirmando que Salto no es la antigua Roma de pan y circo.

Miguel Feris

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