Don Ramón Vinci bosco. Homenaje a su memoria.

Cámara de Senadores.
Don Ramón Vinci bosco. Homenaje a su memoria.
3 de octubre del 2000
SEÑOR PRESIDENTE (Don Reinaldo Gargano).- En la hora previa tiene la palabra el señor Senador Riesgo.
SEÑOR RIESGO.- Señor Presidente: en el día de hoy nos referiremos a la vida de un hombre que hace diez años, este 30 de setiembre pasado, se fue de esta tierra y sin embargo en el sentir de su pueblo, de sus calles, en el corazón de los más humildes de su querido Salto está vivo, se siente su presencia, se nota a través del éter, en las ondas de su querida Radio Cultural, el compromiso indoblegable de servir a sus semejantes.
Don Ramón Vinci Bosco, salteño que recordamos hoy, fue maestro, periodista, empresario, político y ciudadano por sobre todas sus otras actividades y facetas. Fue un gran ciudadano, honrado, fermental, creativo y comprometido hasta el último hálito de su vida con su pueblo y sus principios. Le tocó vivir en Artigas, en Belén, en Constitución y, por supuesto, en la ciudad de Salto, en todas las etapas de su vida que pasó por las distintas localidades, dejó la impronta de su bonhomía y persona de bien, e innumerable cantidad de amigos.
A poco de volver a la ciudad de su nacimiento, don Ramón se vincula a Radio Cultural, con un puñado de ilusiones y sin saber todavía que más tarde sería su director propietario. Comunicador innato, las ondas hertzianas lograron trasladar a los oyentes esa química -como se dice hoy- con la que nacen los elegidos. Sin duda que uno de los hechos puntuales concretados por Vinci en el inicio de su vida de servicios, fue la fundación del Hogar de Ancianos, que la concreta cuando ejercía la dirección del Hospital de Salto. Su preocupación por los humildes y desposeídos, fue un signo permanente de su accionar, su pasaje por el hospital reafirmó y resaltó su sensibilidad social.
A esta altura de su vida, está inmerso de lleno en la actividad política, pero no abandona ninguna otra de sus facetas. El empresario radial da muestras cabales de lo que debe ser la pluralidad de la radiotelefonía. En Radio Cultural todos los grupos políticos tenían espacio, casi todos, si no todos, gratuitos y muchos de ellos para criticar, en más de una oportunidad con suma acidez, al director propietario de la emisora, sin el más mínimo problema.
El periodista Ramón Vinci no olvida sus obligaciones por ser el dueño del medio; al contrario, lo transforma en una herramienta sumamente valiosa para las conquistas de la sociedad y para empujar el espíritu hacedor de los salteños. Así, es bueno recordar hoy la gran batalla que se dio en conjunto con el hermano pueblo entrerriano de Concordia, por Salto Grande, codo a codo con el doctor Nery Campos Pierri y con Jorge Andrade Ambrosoni, editorialista en muchas oportunidades de «El Heraldo Salteño», famoso programa regional de su radio. Ramón Vinci logró movilizar ambas márgenes del río que nos une para que hoy el país pueda usufructuar los recursos que provee dicho emprendimiento hidroeléctrico, cuyo primer estudio comenzara en la primera Presidencia de don José Batlle y Ordóñez.
No hay duda de que los grandes hombres políticos son grandes estrategas. Cuando al segundo año de la década de los sesenta el arquitecto don Armando Barbieri llama a don Ramón para hacer juntos una fórmula política que permita la reconquista del poder desde Salto para el Partido Colorado, está logrando dos grandes objetivos. En primer lugar, ganar la elección -como así fue- y, en segundo término, pasar el poder institucional y partidario al hombre mejor capacitado por sensibilidad y formación y con gran receptividad de la ciudadanía salteña. No se equivocó el arquitecto Barbieri; don Ramón fue un gran político y lo demostró en la Presidencia del Consejo Departamental, como Intendente Municipal, como Presidente de la Comisión Técnico-Mixta de Salto Grande y como miembro del Directorio del Banco de Seguros del Estado, donde lo encontró la muerte.
A su influjo, Salto concretó, ante el abandono de la actividad privada, la única empresa municipal de transporte que funciona en el país desde el 1º de enero de 1968, con un servicio que es orgullo del departamento. Se concretó a su vez, por la vía de la actividad privada, en el gobierno de don Ramón, la planta pasteurizadora de leche. También se iniciaron en ese entonces los estudios para el frigorífico horti-frutícola, una de sus obras inconclusas, pero que demostraban su cabal conocimiento de la problemática, no sólo social, sino productiva del departamento.
Vale la pena recordar también al ciudadano que, en plena madurez política debe, al igual que todos los uruguayos, soportar el quebrantamiento institucional. Ramón Vinci, que era un libertario y demócrata por excelencia, que había sabido de los ataques irracionales contra su vida, siguió como siempre defendiendo firmemente las instituciones y fue referente básico en Salto para la búsqueda de la vuelta a las mismas, que lo encontraron como siempre, liderando las huestes de su querido Partido Colorado, sin rencores y con las puertas de su radio bien abiertas para que todos pudieran hacer oír sus opiniones, reafirmando la democracia y venerando la libertad.
Señor Presidente: creemos que las nuevas generaciones deben conocer la vida de estos grandes hombres, que son capaces de trascender a su tiempo por su tesón para cumplir con valores tan importantes a la condición humana.
Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras pase a la Junta Departamental de Salto, a sus hijos, el edil Leonardo Vinci y la doctora Marina Vinci, y a la dirección de «Radio Cultural».

Deja Tu Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.