La Intendencia y sus obligaciones

En nuestro primer escrito nos preguntábamos ¿Qué esperamos de la Intendencia? Seguramente coincidimos que lo primero es que su manejo presupuestal le permita cumplir con sus obligaciones con el personal y los proveedores de bienes y servicios muchos de ellos locales.

Como coletazo de la pandemia pero teniendo atrás los problemas presupuestales de la gestión departamental que no son nuevos, surgió el diferendo con ANCAP por una deuda importante para cualquier empresa que terminó con el corte del suministro de combustible y otros insumos básicos, lo que podría paralizar el funcionamiento de importantes servicios y causar serios problemas a todos los salteños. El problema no es menor y tampoco es el único atraso con proveedores existente. Frente a esto debemos reafirmar que lo primero siempre es la gente, a nadie le sirve una intendencia destruida que no pueda cumplir con sus funciones básicas, por lo que la actitud fue la de conocer el problema de primera mano y tratar de aportar a su solución para evitar que esta situación termine afectándonos a todos los salteños.

Dos de los candidatos a la Intendencia se presentan teniendo atrás gestiones municipales, es inevitable que durante la campaña política se juzgue lo que hicieron y la situación en que dejaron la comuna. Los incumplimientos de pagos como este con ANCAP y como hace cinco años el no pago de los sueldos cuentan, por lo que se han dado comunicados y reacciones poco meditadas tratando de adjudicar intencionalidades , lo que ciertamente no ayuda a la solución del problema del cual en alguna medida son responsables.

Que se juzgue su gestión con la altura y respeto que corresponde es algo que los candidatos deben aceptar dentro del proceso democrático electoral y no deberían victimizarse por ello. Lo que hicieron bien o mal, lo que dejaron de hacer y el estado de las cuentas de la Intendencia son hechos que no se pueden ocultar.

Lamentablemente nos vamos acostumbrando a que nuestra Intendencia navegue en esa fina línea que la pone al borde de poder cumplir sus obligaciones con sus funcionarios, con los proveedores, y con la comunidad con la continuidad de los servicios que presta, es bueno recordar que no siempre fue así, que es imprescindible solucionarlo, y que esto es consecuencia directa de las gestiones por lo menos de los últimos 10 años que además nos dejan una deuda que nos está condicionando.

La forzada prorroga de las elecciones departamentales hace que la Rendición de Cuentas 2019, último año completo de la actual administración, que nos mostrara la situación al 31 de diciembre de 2019 y lo ejecutado durante ese año estará presentada para su tratamiento en la Junta

Departamental e inevitablemente será un elemento importante para tener información un poco más actual. Pero ya han transcurrido varios meses, con el agravante del efecto pandemia, por lo que es necesario transparentar más la situación de la Intendencia e ir tendiendo puentes para su solución.

Cr. Walter Texeira Nuñez

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