LA LUC ES EL RUMBO, EL PRESUPUESTO EL CONTENIDO

Hemos venido contándoles a través de estas líneas como hemos trabajado y aprobado en el Senado el proyecto de ley con declaratoria de urgente consideración.
Para nosotros la LUC es la ley rumbo, mientras el presupuesto nacional será la madre, en contenidos, de todo lo que se vendrá y que estaremos en poco tiempo tratando en el Senado.
En este sentido, nos parece importante transmitir algunos conceptos.
Tenemos mucha expectativa de que el presupuesto nacional termine transmitiendo la situación de un país que hoy tiene dos realidades totalmente distintas: la del interior del país y la de la capital. Tenemos la expectativa, entonces, de que el presupuesto nacional nos haga un solo Uruguay.
Tenemos la esperanza de que en materia de seguridad no tengamos que estar planteando, solicitando, exigiendo que el tratamiento que se tiene en el sur en cuanto a los destacamentos y a la tecnología, se dé también para el interior. Vamos a bregar para que se vuelvan a abrir destacamentos que hoy están cerrados, basados en la experiencia positiva que tuvimos durante nuestra administración, donde ocho destacamentos fueron abiertos y los resultados fueron muy buenos y valorados.
Vamos a insistir para que se instalen más cámaras y se invierta en drones, que pueden ser grandes instrumentos para el combate a la delincuencia en todos los aspectos.
También vamos a luchar por una salud que no dependa de las comisiones de los pueblos o de los barrios para tener policlínicas dignas. Sabemos que en muchas policlínicas se generan escenarios de participación diversa: los médicos pertenecen al área de la salud privada, los lugares físicos son de los gobiernos departamentales, los choferes pertenecen a la comisión de apoyo. Además, muchas localidades carecen de atención médica y de medicamentos. En definitiva, vamos a ir por una salud en el interior que tenga las mismas características y posibilidades que en la capital.
Hoy, el 3,33 % del Presupuesto Nacional se destina a los gobiernos departamentales; así que vamos a apostar, como mínimo, a un 5 %. Según el artículo 214 de la Constitución, todos esos recursos se recaudan a partir de los impuestos que pagan los ciudadanos del interior en cada una de sus localidades y lugares. Por eso nos parece importante que ese 3,33 % pase a un 5 %.
El Fondo de Desarrollo del Interior actualmente se distribuye de la siguiente manera: un 67 % para políticas descentralizadas de los Ministerios y un 33 % para que las políticas departamentales se desarrollen y presenten proyectos. Reiteramos: 67 % y 33 %! Vamos a ir, como mínimo, por un 50 % y 50 %, para trabajar en coordinación con el Gobierno nacional, los ministerios, los gobiernos departamentales y municipales, y para que también se puedan desarrollar lo previsto en los artículos 298 y 214.
Se trata de un tema de igualdad por el que hemos luchado. Así como peleamos para que la LUC fuera el rumbo, lo haremos por el Presupuesto Nacional, que es la madre y el contenido de todo lo que se viene, por un Uruguay que vaya desde Montevideo hasta Bella Unión.
También trasmitirles la certeza de que vamos a trabajar en conjunto con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas en lo que hace a infraestructura, para que esos recursos se vuelquen en la construcción de caminos y de rutas. Esto lo haremos apostando fuertemente a una descentralización real.
Finalmente, aquellos que estamos en el interior y tenemos alguna aspiración de llegar a los gobiernos departamentales tenemos una oportunidad única, pues nunca se trabajó en un presupuesto para esos futuros gobiernos. Dentro de todo lo negativo del Covid-19, este escenario nos da una gran posibilidad en cuanto a que, cuando se estén definiendo los futuros gobernantes y alcaldes en los distintos departamentos, ya se estará tratando el Presupuesto Nacional en el Senado, lo que constituirá una gran oportunidad para todo lo que se viene.
Con amabilidad, con diálogo, reconociendo en lo que se ha avanzado pero con la mira en todo lo que falta por hacer, somos del Norte, representamos a esta parte del país, muchas veces relegada y postergada.
Sabemos de primera mano las consecuencias del centralismo que se padece en todos los contextos, educativos, de salud y también desde lo Institucional. Por eso nos ocupa continuar este camino de diálogo y trabajo para que las diferencias se acorten, el Norte sea escuchado y se concreten en el Presupuesto Nacional los avances necesarios e impostergables para nuestra región.

Deja Tu Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.