El influjo para un bien vital (Por el Dr. Álvaro Lima – Frente Amplio Salto)

Un deber de asistir participando en la vida comunitaria, anda prendido en el equipo de gobierno salteño. Esa actitud bondadosa es una palma de aliento que alcanza a la motivación.

En ambientes no tan recónditos de nuestra ciudad, aún se deslumbran deficiencias sobre cuestiones esenciales para la dignidad familiar. Necesidades básicas insatisfechas que bajo ninguna circunstancias; pueden dejar paso a la quietud resignada.

Algunas zonas de Salto sub urbano, padecen de dificultades en el suministro del agua potable. O sea, un derecho básico y fundamental para afirmar la vida clama por auxilio.

Desde la Intendencia de Salto y en coordinación con el organismo rector de las aguas (OSE), se amalgaman esfuerzos con un fin despejado de interferencias: buscar soluciones para que la coyuntura social no se agrave.

Luego sobrevienen estupendas intervenciones. De esas que colman de tranquilidad al confirmar que toda la ciudadanía de nuestro Departamento cuenta por igual.

Queremos referirnos a un aspecto trascendente en los últimos días: el abastecimiento del agua potable en la zona del Agua Salto; en inmediaciones de la Avda. Luis Batlle Berres.

La comuna a través de sus funcionarios acaba de trabajar dejando finalizado, un nuevo y ampliado servicio de suministro del agua potable que incluye un tanque de almacenamiento y cañerías para su traslado.

Se trata de 25 familias beneficiarias que ahora podrán acceder, con normalidad y regularidad; disponiendo del agua desde sus domicilios. Para ello, se construyó el tendido de la red de caños en una longitud igual a 1.500 metros hasta alcanzar a la globalidad e los núcleos familiares.

Asimismo, se instaló un nuevo tanque de abastecimiento con capacidad igual a 4.000 litros.

El regocijo desbordaba semblantes en esa tarde en el Agua Salto mientras el sol se sentaba a morir un poco. Una voz trémula de auxilio, que llevaba una punta de años hacia el pasado; había hallado recepción y un hacer en el actual equipo de gobierno.

Antes, bastante antes, también se podía y no se actuó. Tampoco importó. Ni un ápice.

Veinticinco familias son parte de un todo. Importan y nos comprenden hasta el final. Bastaba que alguien entendiera ello para hacerse cargo y responder de la única manera que cabía: permitir la accesibilidad a un bien superior y básico para todas las tarea de un hogar.

En éste período de gobernanza, no se permiten rezagos. Siempre se mira un poco hacia atrás. El jefe comunal bajó la línea y su equipo captó la onda.

Así lo expresábamos hace unos días en un acto público y podemos recordar e indicar algunos otros acontecimientos, ocurridos en otras regiones de los gobernados.

Algo similar ocurrió, por ejemplo, en barrio Andresito con la colocación a nuevo de algo más de 2.000 metros de cañería para el tendido de la red de abastecimiento de agua; en un esfuerzo conjunto con OSE.

La memoria mantiene vivas esas imágenes de ayuda brindada, para recordar cada tanto. Como esas fotografías que nos trasportan hacia entornos y fechas que nunca olvidamos.

Salto empieza a rendir lo actuado, para poder continuar. Y éste gobierno recordará en la gente, intentando renovar. Ese será, otro influjo vital.

Deja Tu Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.