Comprensión ineludible (Por el Dr. Álvaro Lima – FA Salto)

No lograron encontrarse pues la simultaneidad, por muy poco, alcanzó a esquivarlas. Dos coyunturas que han dispuesto a la actual administración del Departamento, a provocar acciones.

La tristeza y la alegría van mutando los estados de ánimo. Predisponen y determinan a gobernantes a salir de sí y comprender.

Por estos días está finalizando el operativo programado para el reintegro de decenas de familias desplazadas por el desborde de las aguas del río Uruguay.

Esta circunstancia paralizante, movilizó toda la dinámica del gobierno de Salto que frenó los trabajos de sus distintas áreas como naturalmente correspondía.

Recientemente, hemos dado cuenta de todo lo hecho y vivivenciado las experiencias.

En esas horas y en otro lugar, con el semblante escudriñando otro aire, la Comisión Honoraria de Carnaval

Llevaba adelante la preparación de una nueva edición de las Llamadas Regionales al Puerto 2019.

Una festividad  tradicional que reclamaba protagonismo y escena haciendo su pasaje por las calles de nuestra ciudad; bien contra ese mismo río que se abatió impetuoso.

Quizá una manera de correr al costado un montón de amarguras a una porción ciudadana que acaba de experimentar un drama que marca  y daña con tanta agua entre sus vidas.

Afrontar una contingencia convertida en evento-riesgo sanitario, requiere de inversiones económicas, reordenamiento de recursos asignados para otras tareas y toma de decisiones veloces.

No alterar ni afectar en rigor la propuesta programática de nuestro Carnaval, en la agenda cultural; insume desembolsos importantes de dinero que estaban pero que la  solidaridad los puso en otro lugar.

Y eso está muy bien.  Ineludible compromiso. Fortificada priorización de objetivos sociales.

Sobrevino una búsqueda de equilibrios entre propuesta y  espectáculo a brindar.

Después es cuando aparece el entendimiento y el reconocimiento ante el gigantesco esfuerzo de atender dos mundos dentro de una misma comunidad. Uno devastado y lleno de calamidades, el otro festivo y porfiado en generar sonrisas y diversión.

Ambos atendidos con la misma responsabilidad, con la generosa impronta que imprime el equipo del jefe comunal que da todo por su población.

Al final, ocurre. Instantes antes de ver, rozar  y compartir las más indescriptibles emociones  de una calle Uruguay con mucho público.

Por allí pasaron las comparsas lubolas. Tres de Paysandú, dos del departamento de Río Negro y tres salteñas.

Casi cuatro horas de talento desparramado, baile, vestuarios coloridos y de calidad. Una comunión de aliento puro hizo ese ida y vuelta espléndido.

Acaba de transcurrir una nueva edición de una muestra del carnaval de Salto, incorporada en la región y en la idiosincrasia de la manía lubola de artistas y talentosos exponentes de la cultura uruguaya.

No se vieron los dos mundos porque faltó muy poco. Lo que si comprobamos es esa demostración de  convivencia colectiva que hizo nacer; una comprensión sensible. Ineludible.

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