El Río Uruguay pierde su monte: Un reencuentro que puede valer millones

El equipo de trabajo integrado por: Miguens, Angélica; Scarabini, Rocío; Vespa, Evelyn; Zorrilla, Jimena y Texeira, Javier (docente y responsable del curso) del Centro Regional de Profesores del Litoral que orienta el profesor Víctor Pizzichillo presentan un nuevo trabajo, en este caso sobre la pérdida del monte costero natural.

¿Sabías que hemos perdido un 37% de monte en la costa salteña del Río Uruguay? Si no cambiamos nuestro accionar seguirá desapareciendo y nuestro río estará sin su monte. ¿Cuáles serian las consecuencias? ¿Estamos preparados para afrontarlas?

Este porcentaje fue obtenido mediante la realización de mediciones de extensión lineal de monte (sin discriminar su tipo o componentes) en nuestras costas. Se trabajó en el tramo comprendido desde la Represa de Salto Grande hasta la desembocadura del Río Daymán a través de las determinaciones de distancia en las fotos satelitales (Google Maps). Es decir constatamos que tenemos un 63% de costa cubierta por árboles. La ocupación humana ha liberado al ambiente muchos metales pesados peligrosos, tales como cromo (Cr), níquel (Ni), y zinc (Zn), que son desechos contaminantes muy tóxicos. También se liberan cantidades de nitratos y fosfatos además de otros desperdicios, (acciones conocidas como impacto antropogénico).

¿Cómo nos podemos dar cuenta de esto? con determinaciones químicas o por organismos bioindicadores, que son aquellos empleados para detectar alteraciones ambientales de diversos tipos, o la existencia de concentraciones de determinados contaminantes en los sitios donde se encuentran o se ausentan. Como cada ser vivo requiere de condiciones para vivir, si conocemos éstas podemos saber que cambiaron al ausentarse los organismos.

¿Estos cambios se pueden remediar? Si, por ejemplo, se utiliza la fitoremediación para remover, reducir, transformar, mineralizar, degradar, volatilizar o estabilizar diferentes tipos de contaminantes presentes en el suelo, aire, agua o sedimentos. Un ejemplo de fitorremediación, es el proceso que realiza el junco; luego de largos periodos de investigación, se observo que es capaz de absorber grandes cantidades de metales como Cr, Ni, Zn, (efluente industrial), P y N (efluente cloacal). El junco presenta la capacidad de bioabsorber metales desde sus raíces y redistribuirlos en su estructura, incluso en sus hojas secas.

En Estados Unidos se constató que el efecto del aumento de un 1% en la turbidez del agua se relaciona a un gasto del 0,1% en los gastos de purificación. Esto puede parecer poco, pero cabría aclarar que un gasto de 0,1% constante no es nada despreciable, más si consideramos que un 1% de elevación de la turbidez es muy fácil de alcanzar (río bajo poco turbio, río alto muy turbio).

El monte ribereño evita que la tierra que es arrastrada por la lluvia llegue directamente al agua con lo que se evita el aumento de turbiedad. Al considerar el aumento del gasto debido a problemas de otros contaminantes como fósforo y nitratos, se establece que el gasto aumentaría en un 0,7 % y no se establece gastos debido a contaminaciones algales, que por las toxinas liberadas pueden ser mucho mayores. Es decir, los problemas de un agua contaminada nos pueden salir muy caros a la hora de tener que depurarla para poder consumirla.

Otras ventajas del monte:

Si un río tiene la posibilidad de inundar sus alrededores más cercanos, se reduce el riesgo de inundaciones aguas abajo. Además, las áreas inundadas sirven de depósito temporal del agua, de manera que las oscilaciones entre caudales grandes y bajos, resultan menos pronunciadas. Efecto que se magnifica por la capacidad de absorber muchos litros de agua o liberarlos en sequía por parte de los montes. El monte nativo también es el refugio de huevos, larvas de peces y juveniles, que en las inundaciones encuentran comida en muchos insectos. Es decir, sin montes no hay peces.

Si hablamos de contaminación deberíamos tener en cuenta que hay Contaminantes no degradables, como estructuras de aluminio, plásticos y otras sustancias químicas. Son sustancias para las que no existe proceso de tratamiento natural alguno desarrollado que sea susceptible de compensar la intensidad de suministro del hombre al ecosistema. No solo se acumulan sino que además resultan a menudo magnificados biológicamente a medida que circulan por los ciclos biogeoquímicos.

Otro tipo de contaminantes son los biodegradables, como las aguas negras domésticas, donde se encuentran fosfatos y nitratos, generando problemas cuando la aportación al medio excede de la capacidad de descomposición o dispersión del propio sistema, por ejemplo, el monte.

En síntesis: es más barato y favorable conservar el monte nativo que enfrentar las consecuencias de no tener su efecto de fitorremediación; río y monte son un binomio.

Deja Tu Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.