Obispo Galimberti asegura que ideología de género detrás de Ley Trans “es abuso de menores”

La aprobación de la Ley Integral Trans por parte del Parlamento uruguayo sigue generando repercusiones en distintos sectores de la sociedad, incluyendo a la Iglesia Católica, que se ha opuesto al proyecto. El obispo Pablo Galimberti se despachó este fin de semana con un editorial muy duro, titulado Un malestar, diferentes diagnósticos.

En primer lugar, Galimberti advirtió sobre las conductas narcisistas, “el excesivo amor por sí mismo que puede llevar al alejamiento de la realidad y de los otros”.

Para respaldar sus fundamentos, el religioso cita en su texto a una figura muy polémica en Estados Unidos: la presidenta del Colegio Americano de Pediatras, Michelle Cretella. Esa institución ha sido acusada de ser un grupo de extrema derecha “disfrazado” bajo un nombre aparentemente legítimo, ya que se lo suele confundir con la Academia Americana de Pediatría (está formada por un grupo de médicos que se separó de la anterior tras discrepar con su postura sopbre la adopción por parte de homosexuales). Cretella ha sido criticada por considerar que la transexualidad es una enfermedad mental y promover terapias de “conversión” para homosexuales.

Galimberti cita a Cretella cuando afirma que “el tema dejó de ser estrictamente científico y se ha coloreado de una ideología que promueve la sexualidad al margen de un proyecto de desarrollo personal y familiar”. “Para ella existe ‘un abuso de menores’ a gran escala. Desde 2013 al trastorno de identidad o insatisfacción con respecto al género lo llamaron con un nombre más atractivo, con carátula más ‘científica’. Pasó a llamarse ‘disforia de género’ (‘disforia’ en griego significa angustia). Lo que los muchos médicos trataban como enfermedad mental, ahora lo ven como normal o incluso lo promueven”, indica el obispo.

Afirma la Dra. Cretella, según la cita del religioso: “Si voy a la consulta de mi médico y digo: Hola, soy Margaret Thacher, mi médico dirá que estoy delirando y me recetará un antipsicótico. Sin embargo, si yo voy y digo: ‘Soy un hombre’, me dirá: Bravo, eres transgénero”.

“De acuerdo con la mayoría de las organizaciones médicas convencionales, ‘si te quieres cortar un brazo sano o una pierna sana, estás mentalmente enfermo. Pero si quieres cortarte unos pechos sanos o el pene, eres transgénero'”, continúa la cita Galimberti.

El religioso luego explica el principal argumento de Cretella, que ha sido refutado por varias organizaciones estadounidenses (como la Sociedad de Medicina y Salud Adolescente) por no basarse en fundamentos científicos.

“Nadie nace transgénero. Si la identidad sexual estuviese conectada al cerebro, tras nacer, los gemelos tendrían la misma identidad en el 100% de los casos. Y no es así. La doctora Cretella cuenta que tuvo un pequeño paciente. Entre los 3 y 5 años empezó a jugar con niñas y decir que era niña. En medio de una sesión el chico apartó el camión de juguete y agarrando la Barbie dijo: ‘Mamá y papá, ustedes no me quieren cuando soy un varón’. Lo que el terapeuta comprobó es que cuando el niño tenía tres años, nació su hermana con necesidades especiales, que absorbió la atención de sus progenitores. El niño malinterpretó esto como: ‘A mamá y papá les encantan las niñas. Para que me quieran de nuevo quiero ser niña’. Actualmente, a los padres de este chico se les diría algo diferente: ‘Esto es lo que realmente es su hijo. Deben cambiarle el nombre, asegúrense de que todos le tratan como niña o si no se suicidará’. Pero esto no es verdad. Cuando estos niños son apoyados en su sexo biológico a través de la pubertad natural, la gran mayoría de los niños con confusión de género se recuperan”, dice Galimberti citando a Cretella.

Sin embargo, “se está castrando químicamente a niños con confusión de género con los bloqueadores puberales”, continúa. “La conclusión de esta doctora es: seamos claros. Adoctrinar a los niños con la mentira de que podrían estar atrapados en un cuerpo equivocado, altera la capacidad de analizar la realidad del niño. Y si los niños no pueden confiar en la realidad de sus propios cuerpos, ¿en quién o qué experiencia les daría confianza?”,. dice luego el obispo.

“La ideología de género en las escuelas es un abuso psicológico que normalmente desemboca en la castración química, la esterilización y mutilación quirúrgica. Si esto no es abuso de menores, ¿qué es?”, concluye.

La organización Southern Poverty Law Center colocó al Colegio Americano de Pediatras en su lista de grupos de odio anti LGBT y consideró que “se maquilla como asociación pediátrica para promover seudo-ciencia a través de medios conservadores”.

Fuente: Montevideo portal.