Estuvo 20 años preso por matar a su amante hasta que descubrieron que todo había sido una trampa: acaba de recuperar su libertad

La policía descubrió que las luces de la camioneta estaban encendidas cuando la encontraron abandonada en un tramo de la remota carretera I-15 de California, en el condado de Riverside, en abril de 1998. Cerca de allí, tendido en la orilla de un pequeño lago al pie de unas montañas, las autoridades encontraron el cuerpo de Terry Yvette Cheek estrangulado.

Todas las pruebas apuntaban a su amante y compañero de trabajo, Horace Roberts. La camioneta estacionada en el lugar era suya. El reloj de pulsera Lorus que encontraron al lado del cuerpo de Cheek también parecía ser suyo. Y cuando la policía lo interrogó sobre su romance secreto con la mujer, una madre casada de dos hijos, mintió para encubrir la relación.

La teoría de los fiscales era simple: Roberts mató a Cheek porque ella amenazó con terminar su relación, y él, sin darse cuenta, dejó sus pertenencias en la escena del crimen.

“¿Qué es más convincente que el reloj (de Roberts) haya sido encontrado al lado del cuerpo de la mujer asesinada?”, manifestó un fiscal del condado de Riverside durante los alegatos finales en julio de 1999. “No hay nada más convincente que eso”.

Pero, como la organización Proyecto de Inocencia de California descubrió muchos años más tarde, había algo más convincente: el reloj de pulsera no pertenecía a Roberts.

 

Roberts fue totalmente exonerado el pasado lunes después de pasar casi 20 años en prisión por asesinado en segundo grado. En una conferencia de prensa, la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Riverside reveló que las pruebas de ADN llevaron a los investigadores a los dos sospechosos que los fiscales ahora creen que son responsables del asesinato de Cheek: su esposo, Googie Harris, y su sobrino, Joaquín Leal.

“Quiero decirle esto al Sr. Roberts: lamento mucho lo que sucedió”, expresó el fiscal de distrito, Mike Hestrin. “Todos los que estamos en la oficina del fiscal del distrito estamos profundamente impactados por lo que ustedes han soportado”.

Harris y Leal ahora están detenidos por cargos de asesinato en la cárcel del condado de Riverside bajo fianza de USD 1 millón.

Justin Brooks, el director el Proyecto de Inocencia de California, apuntó que Roberts fue víctima de un “plan orquestado” por el marido celoso de Cheek, del que cree que inventó las pruebas que llevaron a la policía directamente a Roberts. Harris incluso testificó contra Roberts en cada uno de sus tres juicios con jurado, y más tarde se presentó a las audiencias de Roberts para oponerse a su liberación. En los dos primeros juicios, el jurado no pudo llegar a una conclusión y fue condenado en el tercero, en 1999, a cadena perpetua.

“Supongo que (Harris) estaba obteniendo la máxima venganza: primero preparando el crimen, luego asegurándose de que dejaran a Roberts en la cárcel de por vida. Y luego, ir a sus audiencias de libertad condicional para asegurarse de que permaneciera allí”, dijo Brooks a The Washington Post. “Es un caso de asesinato clásico, donde tienes un marido, tienes un amante y tienes una mujer muerta. Obviamente, los dos sospechosos en este caso eran el marido y Roberts”.

El Proyecto de Inocencia de California había estado trabajando en el caso de Roberts durante 15 años, según Brooks. Cuando el director del Proyecto de Inocencia lo revisó por primera vez, todo parecía demasiado fácil y demasiado extraño. Su primer pensamiento fue: ¿qué asesino estacionaría su camioneta completamente operable en la cuneta de una carretera interestatal, con las luces encendidas, a pocos metros de la persona a la que estranguló?

“No tenía ningún sentido. Todo lo que usaban para condenarle parecía inexplicable e inconsistente”.

Según Brooks, el 13 de abril de 1998, Roberts estaba en su casa esperando a Cheek. A veces le dejaba su camioneta y esa fue una de esas noches. Se suponía que ella lo recogería para ir juntos al laboratorio médico de pruebas de drogas donde eran compañeros de trabajo. Pero ella nunca apareció. En cambio, Brooks dijo que cree que Harris dejó su vehículo en la escena después de que él y Leal mataran a Cheek, sabiendo que eso haría que Roberts pareciera culpable (Un portavoz de la Oficina del Fiscal del Distrito de Riverside se negó a responder preguntas sobre el caso contra Harris y Leal, más allá de decir que había evidencia de ADN).

Roberts presentó una coartada: había hecho varias llamadas a Cheek desde un teléfono público cerca de su casa. Pero los fiscales no compraron esa versión. Estaban demasiado concentrados en las mentiras de Roberts sobre su aventura amorosa. “Creían que estaba mintiendo sobre su affaire para encubrir el asesinato”, comentaba él.

Finalmente, el Proyecto de Inocencia de California tuvo su primer gran avance cuando probó el ADN encontrado en el reloj de pulsera. Brooks dijo que había sido un gran problema en el caso porque inicialmente Roberts reconoció que era el mismo tipo de reloj Lorus que se encontró en la escena, pero luego admitió que ese no era de su propiedad. Los resultados de ADN en 2013 reforzaron las negativas de Roberts: según los resultados, el reloj parecía pertenecer al hijo de Harris.

Luego vino el descubrimiento más grande: después de un intento fallido anterior de probar los raspados de uñas tomados de Cheek, un laboratorio de ADN tuvo éxito en 2017. Esta vez, se encontró que el ADN pertenecía a Leal.

El ADN del sobrino estaba en la base de datos federal debido a una condena por agresión sexual en 1998, solo unos meses después de la muerte de Cheek. Leal vivía con Harris y la nueva novia de Harris en ese momento, y fue declarado culpable de practicar sexo oral a la hija de la mujer mientras estaba inconsciente, según los registros de la corte criminal.

Cuando el Proyecto de Inocencia de California presentó todas las nuevas pruebas de ADN a la oficina del fiscal de distrito esta primavera, los fiscales finalmente decidieron desestimar todos los cargos. Acordaron declararlo inocente.

Brian Sussman, el fiscal retirado del Condado de Riverside que juzó a Roberts tres veces dijo a Press-Enterprise que el grave error fue la “peor pesadilla de un fiscal”.

“Pensé que estábamos haciendo lo correcto”, dijo Sussman sobre la evidencia que se había presentado. “Lo siento desde lo más profundo de mi corazón. Nunca debería haber ocurrido”.

Roberts lleva fuera de prisión por un poco más de una semana, y ahora está en Carolina del Sur viviendo con su familia, incluida su esposa que estuvo con él desde el momento en que fue condenado y sus tres hijos, que ahora son todos adultos.

El Proyecto de Inocencia de California lo recibió en las puertas de prisión el día que salió en libertad, y filmó a Roberts mientras tiraba la ropa y los zapatos de la prisión a un bote de basura. Le dieron un suéter nuevo y una botella de Pepsi para que la bebiera durante su viaje en auto.

Tomó un largo sorbo con el mismo entusiasmo que se ve en los comerciales, solo que estaba claro que él no estaba actuando.

“Esto es lo que más amo”, dijo Roberts mientras volvía a enroscar el tapón. “Esto es lo que más extraño, mi libertad”. Infobae.