Las selfies costaron 259 vidas

La cifra se desprende de un estudio realizado por investigadores asociados con el All India Institute of Medical Sciences, un grupo de facultades de medicina públicas con sede en Nueva Delhi. Los hallazgos de la investigación fueron publicados en la edición de julio y agosto de Journal of Family Medicine and Primary Care.

De las 259 muertes registradas entre octubre de 2011 y noviembre de 2017, los investigadores descubrieron que la principal causa era la asfixia, seguida por incidentes relacionados con transportes y caídas desde grandes alturas. Otros motivos que fueron también causa de muerte se relacionaron con animales, armas de fuego y electrocución.

“Las muertes autoinfligidas se han convertido en un importante problema de salud pública”, asegura Agam Bansal, autor principal de la nueva investigación, según recoge la revista de divulgación Quo.

Aunque el estudio señala que la India tiene el mayor número de muertes de todos los países analizados, existen muchos más informes relacionados con este tipo de incidentes en Rusia, Estados Unidos y Pakistán. Bansal asegura que el verdadero peligro surge cuando la gente se arriesga mientras trata de conseguir la imagen perfecta: “Si sólo estás de pie, no hay problema. Pero si la persona actúa de forma arriesgada, hacer la foto se convierte en algo peligroso. Lo que más me preocupa es que es una causa evitable de muerte. Lo único que muchos buscan es la selfie perfecta, tener muchos likes, compartirla en Facebook, Twitter y otras redes sociales. No creo que valga la pena arriesgar la vida por eso”.

Aunque el número de muertes registradas en el estudio podría parecer alto, Bansal aseguró que podría haber muchos más casos que simplemente no han sido documentados de forma correcta.

El pasado mes de setiembre, un excursionista de 18 años de Jerusalén murió después de caer más de 800 pies (243 metros) de un acantilado en el Parque Nacional Yosemite (EE.UU.), según publicaba ABC News. La madre del joven afirmó que había estado tratando de hacer una selfie en el borde de Nevada Fall, una popular cascada en el parque.

Dos semanas después, se conocía otro caso de una mujer californiana de 32 años que también perdió la vida mientras caminaba en Pictured Rocks National Lakeshore en Michigan (se resbaló y cayó tras detenerse en el borde de un acantilado de 61 metros de altura para tomar algunas imágenes).

Mohit Jain, un cirujano ortopédico que no participó en el reciente estudio pero que ha investigado las muertes por selfie, describió el trabajo de Bansal y de sus colegas investigadores Chandan Garg y Abhijit Pakhare como “realmente necesario” para “concienciar a la gente de que se puede morir mientras hace una selfie”.

Jain publicó su propio estudio el año pasado sobre la mortalidad relacionada con la autoestima en el International Journal of Injury Control and Safety Promotion. “A veces los ojos no ven si tu mente no lo sabe,” aseguraba Jain.

Su investigación señaló que 75 personas habían muerto tratando de tomar selfies desde 2014 hasta mediados de 2016. “Es como un desastre hecho por el hombre”, dijo. “No es un desastre natural”.

¿Cómo frenar esta epidemia de muertes por selfies? Algunos países y autoridades parece que empiezan a tomar cartas en el asunto.

Hace tres años, Rusia lanzó una campaña de “Safe Selfie”, que incluía el eslogan “Tu vida y tu bienestar valen mucho más que un millón de likes en redes sociales”.

A principios de este mismo año, un parque nacional en Indonesia anunció que trabajaría para crear un lugar seguro para hacerse fotos y selfies. La medida fue adoptada después de que un excursionista muriera.

Como siempre, la mejor práctica es el sentido común, y no perder la cabeza (literalmente) por conseguir la selfie perfecta.