La ciencia confirma que sentirse joven sí es un estado mental

“Encontramos que las personas que se sienten más jóvenes tienen las características estructurales de un cerebro más joven”, explicó la autora principal, Jeanyung Chey, profesora en el departamento de psicología y el programa de ciencias del cerebro de la Universidad Nacional de Seúl, en Corea del Sur.

Chey y sus colaboradores se enfocaron en un grupo de adultos coreanos que provenía de un estudio sobre el envejecimiento. Primero, los investigadores realizaron una encuesta de la salud en 2014, que fue seguida por una segunda encuesta psicosocial en 2015, según recoge un artículo del periodista especializado Alan Mozes, publicado por HelathDay.

Todos los participantes, que tenían una edad promedio de 71 años, también se sometieron a evaluaciones neuropsicológicas, seguidas por escáneres del cerebro. Ninguno de los pacientes inscritos sufría de ningún trastorno neurológico ni problema de salud mental.

Los escáneres cerebrales revelaron que los adultos mayores que reportaron que se sentían más jóvenes que su edad cronológica tenían más materia gris en partes clave del cerebro que por lo general tienden a encogerse con el envejecimiento. El encogimiento de la materia gris es una señal de una salud cerebral en declive, anotó Chey.

“Las personas que se sentían más jóvenes que su edad [también] eran más propensas a puntuar más en una prueba de memoria, consideraban que su salud era mejor, y eran menos propensas a reportar síntomas de depresión”, añadió. Los hallazgos se sostuvieron incluso tras tomar en cuenta una amplia variedad de factores, entre ellos el estado de salud mental del individuo, la sensación general de bienestar, y/o los antecedentes de depresión.

Pero Chey enfatizó que los hallazgos son “insuficientes” para probar que simplemente sentirse joven significa que el cerebro sea biológicamente más joven.

Aun así, Keith Fargo, director de programas científicos y alcance de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer’s Association), dijo que “los hallazgos son coherentes con una cantidad creciente de investigación que sugiere que la salud general del cerebro tiene un rol importante en la forma en que nos sentimos y funcionamos, lo que incluye si nos sentimos más jóvenes o más viejos que nuestra edad real”.

Según Fargo, “se dice que la edad es un estado mental, pero este estudio sugiere que la edad en realidad es un estado del cerebro de uno”.

Pero, ¿un cerebro menos envejecido origina una sensación de ser más joven? ¿O viceversa?

Los autores del estudio sugirieron que tomarse el tiempo para explorar qué sensación tienen en realidad los individuos sobre su propia edad podría en última instancia ofrecer información valiosa sobre cambios neurológicos concretos que quizá las pruebas pasen por alto.

Chey apuntó que “necesitamos medidas más detalladas sobre los estilos de vida saludables y un estudio [a largo plazo] para clarificar las posibilidades ya mencionadas”. Además, el estudio no pudo probar causalidad.

Fargo añadió que la salud cerebral de una persona probablemente se refleje en qué tan joven se sienta, dado que el declive mental (“cognitivo”) o las enfermedades del cerebro se cobran “un precio enorme en la salud física, mental y emocional. Si uno tiene dificultades cognitivas, es difícil sentirse joven”.

Independientemente, anotó que los hallazgos más recientes preparan el terreno para investigaciones futuras que exploren cómo las opciones de estilo de vida, las sensaciones relacionadas con la edad y la salud del cerebro se interconectan.

Fargo planteó que la pregunta importante es: “¿las personas que se sienten más jóvenes son más propensas a adoptar intervenciones que fomenten la salud cerebral? ¿O la adopción de esas intervenciones en realidad hace que la gente se sienta más joven?”.

Los hallazgos fueron publicados en línea en la edición de junio de la revista Frontiers in Aging Neuroscience.