EEUU: mucamas de hotel cuentan con botón de pánico para protegerse de agresiones

Todos los empleados de hotel cuyas tareas requieran verse solos en una habitación o un cuarto de baño llevan desde este mes en Chicago un botón de pánico que podrán activar en caso de sentirse amenazados por los huéspedes. Es la medida obligatoria que la ciudad americana ha impuesto a todos los hoteles de la ciudad y que poco a poco va ganando terreno en Estados Unidos para proteger a los trabajadores contra el acoso sexual.

“Los trabajadores no solo se merecen nuestro respeto, sino también nuestros esfuerzos continuados para prevenir, prohibir y castigar el acoso en cualquier lugar y en cualquier momento”, explicó el alcalde Rahm Emanuel, en declaraciones recogidas por el periódico matritense El Mundo. Chicago se suma así a ciudades como Seattle, Washington DC y Nueva York, que ya adoptaron medidas similares gracias al impulso de los sindicatos o de las mismas cadenas hoteleras.

En las últimas horas, los hoteles y casinos de MGM Resorts Entertainment y Caesars Entertainment anunciaron la incorporación del botón de pánico para proteger a limpiadores y camareros de los clientes que se sobrepasan.

Según una encuesta realizada por los trabajadores de la industria en Las Vegas, el 59 por ciento de los camareros y el 27 por ciento de los limpiadores dice haber sido acosado sexualmente por clientes, directivos u otros compañeros en el trabajo. La encuesta, que preguntó a 10.000 empleados, también reveló que el 72 por ciento de los camareros y el 53 por ciento de los limpiadores asegura haberse sentido incómodos o inseguros por el comportamiento de algún huésped.

En Chicago, uno de los argumentos utilizados para conseguir que los todos los hoteles utilicen botones de pánico, es otra encuesta de 2016 realizada por Unite Here, uno de los sindicatos más fuerte del sector. La muestra refleja que la mitad de los trabajadores consultados ha visto cómo los huéspedes se quitaban la ropa delante suyo o les abrían la puerta desnudos.

En Nueva York, el botón de pánico es habitual entre los empleados desde 2013, después de que dos años antes estallara el escándalo Strauss-Kahn. El entonces presidente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, fue acusado por agresión sexual a una limpiadora del hotel Sofitel de Manhattan. El político francés negó los hechos, aunque luego llegaría a un arreglo extrajudicial con la denunciante que la prensa gala estimó en 6 millones de dólares.