Según estudio la obesidad podría ofrecer cierta protección ante las infecciones graves

Si alguien está en el hospital por una enfermedad infecciosa, tiene la mitad de probabilidades de fallecer si tiene sobrepeso o es obeso, concluye un reciente estudio realizado en Dinamarca.

En el estudio, Sigrid Gribsholt, del departamento de epidemiología clínica del Hospital de la Universidad de Aarhus, y sus colaboradores, recolectaron datos de más de 35,000 pacientes hospitalizados por infecciones entre 2011 y 2015.

Entre esos pacientes, los investigadores observaron si el peso afectaba el riesgo de fallecer en los tres meses tras el alta hospitalaria.

El equipo de Gribsholt encontró que en los pacientes con falta de peso el riesgo de muerte era dos veces más alto que para los pacientes de peso normal. Pero eso pareció vincularse con una pérdida reciente de peso debida a alguna enfermedad subyacente. Ni aumentaron los casos de muerte en los pacientes con un peso muy bajo que no habían perdido peso hacía poco.

El hallazgo sorprendente fue que los pacientes con sobrepeso tenían un 40 por ciento menos de probabilidades de fallecer, y los pacientes obesos tenían un 50 por ciento menos de probabilidades de morir, en comparación con los pacientes con un peso normal.

En los pacientes obesos, el hecho de que tuvieran cambios recientes en el peso, otras afecciones médicas o fumaran tuvo poco efecto en el riesgo de fallecer, mostraron los hallazgos.

“El sobrepeso y la obesidad se asociaron con una reducción sustancial en la mortalidad a 90 días tras un incidente de admisión al hospital por infección”, escribieron los investigadores, según recoge un artículo publicado por HealthDay.

Los resultados del estudio se presentaron el 24 de mayo en el Congreso Europeo de la Obesidad (European Congress on Obesity), en Viena, Austria.

Hallazgos similares surgieron en tres otros estudios también presentados en la reunión.

En un estudio realizado en conjunto por investigadores en Estados Unidos y Taiwán, una observación de los expedientes médicos de casi 1.7 millones de estadounidenses hospitalizados con neumonía encontró que las probabilidades de fallecer se redujeron entre un 20 y un 30 por ciento si el paciente tenía sobrepeso o era obeso.

Un estudio realizado por el mismo equipo y usando la misma base de datos encontró que los pacientes hospitalizados con sobrepeso u obesos también tenían entre un 22 y un 23 por ciento menos de probabilidades de fallecer de septicemia, una infección en la sangre, en comparación con los pacientes con un peso normal.

Un estudio dirigido por investigadores holandeses en el Erasmus MC, el Centro Médico Universitario en Róterdam, encontró que, en un grupo de 26 pacientes gravemente enfermos, los 9 que eran obesos fueron menos propensos a sufrir un deterioro muscular rápido que sus pares con un peso normal.

Pero el Dr. Mitchell Roslin, experto en la obesidad, dijo que hay que mantener en perspectiva a la llamada “paradoja de la obesidad”, en que un peso normalmente malsano parece tener algún beneficio para la salud.

Aunque el exceso de peso podría de alguna forma ofrecer alguna protección en circunstancias adversas, la obesidad se vincula con una variedad de enfermedades letales, entre ellas la diabetes, la enfermedad cardiaca e incluso algunos tipos de cáncer.

“Lo que sucede hoy en día es que la epidemia de obesidad provoca mucho más [mala salud] de lo que protege”, afirmó Roslin, jefe de cirugía para la obesidad en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

“Simplemente por tener sobrepeso no significa que se esté malsano, pero si la obesidad es grave, es poco probable que se esté sano”, añadió.

Todos los nuevos hallazgos fueron presentados en una reunión médica, y como tal deben considerarse preliminares hasta que sean publicados en una revista revisada por profesionales.