MSP comienza en abril campaña de vacunación

Uruguay que logró una ejemplar cobertura de vacunación de su población, superior a 95%, desde 2016 muestra una caída que preocupa. Eso se basa en una ola de cuestionamientos y una baja percepción del riesgo que implica no tener una inoculación adecuada.

Esta situación, generó una alerta en el Ministerio de Salud Pública (MSP), que dispuso que desde el mes de abril, en todas las escuelas del país, actuaran equipos de vacunadores – como lo hicieron en 1982 a 2001– y previo consentimiento de los padres, se vacunará a quienes cursan sexto año.

Las vacunas obligatorias

En Uruguay es obligatorio, a los 12 años y luego cada diez años durante toda la vida, recibir la vacuna triple bacteriana, que protege contra difteria, tétanos y tos convulsa. Esa es una de las dos que se administrarán a la población escolar; la otra es la que protege contra el virus del papiloma humano, que desde 2012 es recomendada por el MSP para niñas de 12 años. Esta requiere una segunda dosis, a los seis meses de la primera; los equipos de vacunación harán una ronda por las escuelas en abril y mayo, y otra en setiembre y octubre.

La tarea efectiva de vacunación, estará a cargo de funcionarios de la Comisión Honoraria de Lucha Antituberculosa y Enfermedades Prevalentes, de instituciones prestadoras de salud y de emergencias móviles, junto con estudiantes de la Facultad de Medicina. Una semana antes del inicio de la campaña en las escuelas, los padres recibirán un formulario para que expresen si dan su consentimiento.

Muchos descuidos con el esquema de vacunación

El MSP está preocupado porque en algunas zonas, la cobertura de vacunación cayó a un 93%, por lo que con la estrategia en las escuelas se apunta a concientizar sobre la importancia de vacunarse a lo largo de toda la vida. Las autoridades esgrimen para ello, el fuerte argumento de que gracias a la vacunación Uruguay ha eliminado enfermedades como poliomielitis, sarampión, rubeola, tétanos neonatal y difteria, pero advierte que los microorganismos que las generan siguen presentes, por lo que no se pueden bajar los brazos y hay que vacunarse.

Por otra parte, las vacunas han permitido el control de tétanos, tos convulsa, meningitis, influenza tipo B, hepatitis A y B, varicela y neumococo, entre otras enfermedades. Para no perder esta protección, es que se apuntó a informar y vacunar.