Perro aguardó cuatro meses a su amo en la puerta de un hospital

“Campeón”, tal como fue bautizado por el vecindario, pasó más de cuatro meses esperando por su amo en la puerta del hospital Santa Casa de la localidad paulista de Novo Horizonte.

Según informa la red Globo, el animal pertenecía a un hombre en situación de calle que fue brutalmente apuñalado. Campeón siguió a la ambulancia que trasladaba al hombre, quien murió poco después de ingresar al mencionado sanatorio.

Incapaz de saber que su dueño ya no existe, el fiel animal se instaló en la puerta del hospital, a la espera de un regreso que no ocurriría.

Osvaldo Palota Sobrinho, director de la Santa Casa, cuenta que el animalito se ganó de inmediato las simpatías del personal, quienes le brindaronn cariño, alimento y agua. Por su parte, Campeón siempre se comportó bien y jamás intentó traspasar las puertas del nosocomio.

“Es extremadamente manso, dócil y tranquilo”, describió Palota.

El perro se alejaba del lugar unas horas cada día, en procura de más comida, pero siempre regresaba a su punto de espera.

El caso de Campeón obtuvo mayor repercusión luego de que Cristine Sardella, una abogada local, publicara en Facebook al respecto. Entrevistada entonces por el citado medio, la mujer refirió que el perro se pasaba las horas tendido en un tapete justo frente a la puerta del hospital. “Está siempre mirando hacia adentro, realmente parece estar esperando a su amo”, afirmó.

Luego de que la situación ganara repercusión mediática, la propietaria de un refugio de animales se presentó en el lugar y se llevó a Campeón. El animal fue puesto en adopción y había personas interesadas en tenerlo, pero no hubo manera: Campeón se escapó del refugio y regresó al hospital.

“Parece increíble, pero el recorrió tres kilómetros para regresar aquí”, narró Palota.

El regreso del animal terminó de convencer a Leticia Fátima Nawas Botoluci, ua mujer de 30 años que trabaja en el hospital y estaba considerando adoptar al animal antes de que se lo llevaran al refugio.

“Como él siempre se quedaba allí, nunca pensé en adoptarlo, pero cuando lo llevaron al canil para ser adoptado, me quedé triste. Por suerte, él acabó huyendo del canil y regresó al hospital, fue ahí que me quedé más emocionada con su historia y, para no perderlo, decidí adoptarlo “, refiere.

Campeón fue desparasitado y vacunado, y reside en la casa de Fátima junto a otro perro que ella ya tenía. De momento, parece adaptarse a su nueva vida y no ha vuelto a huir.