Cabify, rival de Uber, inicia su expansión centroamericana

caLa empresa española Cabify aterrizó en Panamá y avanza en Centroamérica con su modelo de “economía colaborativa” para mejorar el transporte selectivo de pasajeros y procurar que disminuya el uso de autos particulares, dijo a Efe su presidente ejecutivo regional, el mexicano Ricardo Weder.
Panamá ha sido primer destino de la empresa en Centroamérica, donde continuará su expansión a Costa Rica y Guatemala, para luego seguir a República Dominicana.

“Estamos registrados como una empresa en Panamá, como en los demás países en donde operamos, y venimos a competir con un enfoque de dar el mejor servicio posible al ciudadano, por lo que pagamos los impuestos que nos corresponden”, explicó Weder.

Cabify viene a Centroamérica “a competir con la intención” de quedarse “por mucho tiempo”, dijo el ejecutivo mexicano, y adelantó que las unidades con las que cuenta ruedan por la ciudad de Panamá desde el pasado 15 de junio.
A diferencia de otros servicios basados en aplicaciones digitales, Weder sostuvo que el de ellos “cobra por kilómetro recorrido, no por tiempo de demora, ni tarifas ‘atemporales'”, más caras.
“Tampoco pretendemos un servicio tipo monopolio, porque el modelo de empresa colaborativa real exige que todos sean beneficiados”, añadió.
Cada conductor y vehículo afiliado al servicio, en cualquiera de los países en donde se da, desde España a Brasil, Colombia, Chile, México, Perú y Portugal, pasa por los exámenes de salud y técnicos respectivos y un proceso de formación profesional para mantener un estándar de calidad acorde a la oferta de la empresa, sostuvo.
Explicó que por estrategia empresarial no revelan la cantidad de conductores afiliados en el país, pero admitió que tienen 1.500 solicitudes de chóferes, que pretenden ir incorporando “conforme crezca nuestro mercado”.
Por su lado, el colombiano Camilo Sarasti, que asumió la gerencia de Panamá del servicio Cabify, dijo a Efe que ya han entablado conversaciones con el Gobierno panameño y están a la espera de la creación de las regulaciones para este “nuevo sector de la economía de servicios”.
Consideró que, en la medida que se definan las regulaciones, será posible incluso asociar una agrupación de taxis amarillos al servicio que brindan, “porque no somos excluyentes”, y ampliar así su mercado, actualmente enfocado a un segmento clase media alta.
Sarasti considera que el servicio de transporte que brindan “no es una competencia con el metro, al contrario, se complementarán y podrán convivir, porque el propósito es descongestionar las ciudades y dar una mejor calidad de vida al ciudadano”.
Ambos coincidieron en que se escogió expandirse en Centroamérica primero en Panamá por la fortaleza y dinamismo de su economía y porque la sociedad en su conjunto y el Gobierno están abiertos a las nuevas tecnologías y los servicios que se están creando en su entorno.
Cabify fue fundada en 2011 en España, tiene un valor de 320 millones de dólares y además de su expansión en Centroamérica también prepara su ingreso a Argentina y Ecuador.
El servicio incluye un seguro de responsabilidad civil que protege a los pasajeros y destina a los conductores el 75 % de lo que cobra por el servicio, mientras que el 25 % que descuenta es su comisión, que está sujeta al pago de impuestos en el caso de Panamá.
Brinda servicio a individuos que usan su plataforma y corporativo y el cobro se hace mediante tarjeta de crédito con una tarifa mínima de 2 dólares para su servicio “Lite” y de 7 dólares para el “Reservado”, con un adicional de 1,50 dólares en las “horas pico” y cuanto más larga es la distancia a recorrer el coste por kilómetro se reduce.